La ceremonia estuvo llena de instantes que difícilmente olvidaremos:

  • Discursos desde el corazón: Los representantes de los alumnos nos hicieron reír y llorar al recordar las anécdotas en las aulas, los profesores que dejaron huella y cómo han crecido juntos.

  • El orgullo de las familias: Ver las caras de emoción de los padres, madres y familiares al ver a los graduados recibir sus diplomas fue, sin duda, lo más tierno de la tarde.

  • El último aplauso: El claustro de profesores despidió a la promoción con una ovación cerrada, recordándoles que, aunque se vayan de la escuela, esta siempre será su casa.

Queremos dar las gracias a todo el personal del centro que hizo posible que la gala fuera un éxito, y a las familias por caminar de la mano con nosotros durante todo este viaje educativo.

A nuestro querido alumnado: habéis superado esta etapa con nota. Ahora os toca comeros el mundo. ¡Enhorabuena por este reto conseguido!