
LAS HILANDERAS
Paseando por el Prado,
en una alegre mañana,
me tropecé con Velázquez
y me quedé anonadada.
Las hilanderas tejían
una gran tela de araña.
Las miraba desde el fondo
Minerva mientras pensaba…
“¿quién será la ganadora?,”
se preguntaba turbada
“Seré yo, seguramente,
de Júpiter hija amada,
pues nací de su cabeza
y soy diosa respetada.