Una provocación es «Una invitación, una sugerencia, algo que despierta el interés por explorar, usar materiales y jugar. Es una invitación para que el niño juegue y utilice materiales según su curiosidad, su deseo, su motivación o sus ganas de descubrir» según define Laura Estremera.
Basadas en la pedagogía de Reggio Emilia, las provocaciones de juego son actividades cuyo principal objetivo es que las niñas y los niños descubran, exploren manipulen y actúen sobre diferentes objetos, que la educadora previamente a colocado en el aula.
Estas provocaciones no tienen objetivos concretos, es decir, no esperamos que los niños y las niñas reaccionen de una determinada manera. Por lo tanto, es una actividad de final abierto, en la que el resultado no estará bien ni mal. Tampoco son actividades dirigidas, por lo que las niñas y los niños prueban, exploran, manipulan, experimentan… libremente con los materiales que se les ofrecen, sin renunciar al aprendizaje. La educadora simplemente observa y escucha a los niños y niñas.
En cada provocación se seleccionan unos materiales diferentes que invitan a las niñas y los niños a participar, querer tocarlos, sentirlos… No hay unos materiales establecidos, sino que pueden ser muy diversos, preferiblemente naturales, reciclados o que aporten diferente información sensorial, que permitan expresarse.


