Buenas amigos y amigas:
Ayer fue otro gran día para el Alarilla y, sobre todo, para Fuentidueña…
«I have a dream»
Hemos viajado en el tiempo desde el cine Avenida al Centro Escénico «Villa de Fuentidueña»
Podemos calificar de dicha inauguración de ilusión y satisfacción de volver a ver «vivo» de nuevo el cine.
Toda una vida de recuerdos nos trae el cine: unos vieron «Tiburón», otros «Sufre Mamón», también sabemos que más de una pareja se dio el primer besillo en la última fila…En resumen, un viaje a la infancia y a la juventud.
Otros ven el nuevo centro escénico como el escenario de grandes obras, de grandes bailes, de grandes fiestas que están por llegar.
Efectivamente, el centro escénico representa muy emotivamente el pasado, el presente y, en especial, el futuro que nos espera.
El presupuesto con el que se ha contado ha sido bien ajustado y bien empleado. Se ha reutilizado todo aquello que servía y que a la vez nos traía la nostalgia de esos años del cine: los farolillos, el terrazo y la máquina del cine que han sabido mezclarse con otros elementos más modernos de seguridad y funcionalidad. El siglo XX y el XXI han casado a la perfección.
También se ha recordado a don Vicente Rico cuando allá por los años 70 inculcó el arte del teatro en los fuentidueñeros y fuentidueñeras.
Este nuevo centro escénico «Villa de Fuentidueña» hace al colegio Alarilla más grande, mucho mejor y mucho más feliz, ya que podrá ser utilizado y disfrutado.
Se culmina un gran proyecto de un duro trabajo y un trabajo bien hecho. Muchos años de gestiones, papeleo, reuniones, quebraderos de cabeza por algunos para la satisfacción y disfrute de todos y de todas las generaciones futuras de Fuentidueña.
Gracias a las personas que lo han hecho posible.
«I have a dream»…. efectivamente, yo tengo un sueño… pero ese sueño hay que ordeñarlo. Recordad que la vaca por mucha leche que tenga, no la da si no se le ordeña con pasión, ilusión y muchísimo trabajo.
Buen domingo y GRACIAS.

