El pasado 10 de abril celebramos en el colegio el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, que este año coincidía con el periodo vacacional del 2 de abril.
Este año, además, nos sumamos al lema de la campaña promovida por Día Mundial del Autismo:
“Menos juicios, más apoyos”, una idea que enmarca y da sentido a todo el trabajo realizado en el centro.
A lo largo de los días previos y durante esa jornada, en las aulas se han desarrollado distintas actividades de sensibilización y trabajo en torno al conocimiento y la comprensión del Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), adaptadas a las diferentes edades.

Como parte visible de esta celebración, todo el alumnado participó en un photocall preparado por el equipo de Inclucolón, que se convirtió en un espacio compartido para lanzar un mensaje claro como centro educativo:
Queremos menos etiquetas, prejuicios, ruido y comparaciones.
Porque las etiquetas simplifican en exceso y acaban definiendo a la persona por una parte de sí misma. Los prejuicios nos llevan a interpretar conductas sin comprender lo que hay detrás. El ruido —no solo el físico, también el social y emocional— puede saturar y dificultar la participación. Y las comparaciones constantes generan frustración y sensación de no estar a la altura, cuando cada alumno y alumna tiene su propio ritmo y forma de aprender.
Y más escucha, acompañamiento, apoyos, calma, tiempo y anticipación.
Porque escuchar de verdad permite entender necesidades que no siempre se expresan con palabras. El acompañamiento genera seguridad y vínculo, claves para poder aprender. Los apoyos adecuados abren puertas que de otro modo quedarían cerradas. La calma reduce la sobrecarga y facilita la autorregulación. El tiempo respeta los ritmos individuales. Y la anticipación ayuda a comprender lo que va a ocurrir, disminuyendo la incertidumbre y favoreciendo una participación más tranquila y significativa.
Además, aprovechamos esta jornada para dar difusión a la labor de la Asociación Autismo Villaverde, una entidad cercana que trabaja acompañando a personas con TEA y a sus familias en nuestro entorno.

Más allá de la actividad puntual, esta jornada forma parte del compromiso del centro con la inclusión y con la construcción de un entorno educativo que respete los ritmos, necesidades y formas de estar en el mundo de todo el alumnado.
Seguimos avanzando en este camino, convencidos de que la convivencia se construye desde el conocimiento, la empatía y el cuidado diario.
Un saludo.
