Creación del Instituto
El Instituto Ramiro de Maeztu se creó al término de la Guerra Civil Española, por una Orden Ministerial de 4 de abril de 1939, y publicada en el Boletín Oficial del Estado (B.O.E.) del 15 de abril de ese mismo año, por la que se establecían los institutos de Enseñanza Media de Madrid: San Isidro, Cardenal Cisneros, Cervantes, Lope de Vega, Isabel la Católica y Ramiro de Maeztu. Estos dos últimos se creaban sobre los edificios de los los Institutos-Escuela fundados por la Institución Libre de Enseñanza, ya que en la orden se indicaba que ocuparían los mismos lugares donde se encontraban anteriormente éstos: en las estribaciones del parque de El Retiro en las proximidades de la Glorieta de Atocha y en los Altos del Hipódromo, respectivamente.
El Instituto recibió el nombre del escritor de la generación del 98 Ramiro de Maeztu. Desde la perspectiva de los años, resulta interesante reseñar que la hermana de Maeztu, la innovadora pedagoga María de Maeztu, por su condición de directora de la Sección Primaria del Instituto-Escuela, posee también unos vínculos evidentes con el lugar, el origen y la función del Instituto que lleva el nombre de su hermano. Existe otro Instituto de enseñanza con el mismo nombre en Vitoria, ciudad natal del escritor.
En un decreto posterior que desarrolla la ya mencionada Orden Ministerial de su fundación, el Instituto Ramiro de Maeztu quedaba definido como un centro de educación piloto asociado al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (C.S.I.C.) y se le le dotaba de las siguientes instalaciones:
- El Instituto de Enseñanza Media, en el Pabellón de Bachillerato.
- La Escuela Preparatoria de Enseñanza Primaria, obra del arquitecto Antonio Flórez Urdapilleta, y cuyas marquesinas fueron proyectadas por el ingeniero Eduardo Torroja.
- Los dos internados, el «General Franco» para los alumnos españoles matriculados en el instituto y el «Hispano-Marroquí», en el que coincidían españoles con hijos de altos funcionarios, militares de alta graduación y otros notables de Marruecos. Estos edificios habían formado parte de la Residencia de Estudiantes.
- Los Talleres (carpintería, automovilismo, metalotecnia, encuadernación, etc.)
- La Escuela Normal del Magisterio.
- Un campo de experimentación agrícola.
Instalaciones deportivas
El instituto contaba también con un magnífico campo de fútbol reglamentario de tierra, cuya marquesina era obra también de Eduardo Torroja. El Ramiro de Maeztu también contaba con un gimnasio cubierto equipado con los aparatos necesarios para hacer gimnasia sueca, así como de una piscina de verano, lo que para la sociedad y el deporte españoles de la época constituía un hecho excepcional. La piscina dejó de funcionar en los años sesenta. Sobre el terreno que ocupaba el campo de fútbol hoy se asientan nuevos edificios para aulas, así como parte del «Polideportivo Magariños», construido a principios de los años setenta. Algunas de las estatuas de deportistas griegos que rodeaban este campo de fútbol, y único recuerdo físico que queda de él, aún pueden contemplarse agrupadas a la entrada del mencionado pabellón polideportivo.
Ubicación del instituto
Los terrenos que ocupaba entonces el Ramiro de Maeztu estaban delimitados por las calles de Serrano, donde siempre se ha encontrado la entrada principal, la de Jorge Manrique (llamada popularmente calle de «Los Culos»; por los que , procedentes de las espaldas de las estatuas del campo de fútbol, se veían desde dicha calle) y la de Vitruvio y lindaba con el Museo de Ciencias Naturales y la Residencia del CSIC (antigua Residencia de Estudiantes), así como por las mismas instalaciones del CSIC y, más tarde, con la Capilla del Espíritu Santo, obra de Miguel Fisac, construida después de la guerra sobre las ruinas del Auditorio de la Residencia de Estudiantes.
Autoridades
El complejo educativo del Instituto Ramiro de Maeztu estaba gobernado por un director nombrado por el Ministerio de Educación Nacional a propuesta del CSIC, elegido entre los catedráticos numerarios de dicho instituto.
En 1939, José María Albareda Herrera, secretario general del CSIC y miembro del Opus Dei, fue nombrado primer director del Instituto Ramiro de Maeztu, por el entonces ministro de Educación Ibáñez Martín.
Entre los catedráticos que dejaron su impronta en el Instituto se encontraron Luis Ortiz, de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas, que fue más tarde director; Tomás Alvira, catedrático de Ciencias Naturales, y también miembro del Opus Dei, que fue vicedirector y Antonio Magariños García, auténtico profesor adelantado a su época, fallecido en la primavera de 1966 (el día 4 de abril), que fue durante años el director del programa nocturno de bachillerato para trabajadores y también jefe de estudios y fundador del Club Baloncesto Estudiantes en 1948.
Entre los sacerdotes adscritos al instituto en aquella época destaca el nombre de Monseñor Gabino López Morant, el presbítero del Opus De, Cuéllar y el padre de la Compañía de Jesús, Eduardo Granda. La influencia del Opus Dei fue notoria en el Instituto durante el franquismo, al tiempo que todos los profesores de gimnasia pertenecían a la Falange.
Los primeros catedráticos y profesores fueron:
Luis Ortiz, Griego
Antonio Magariños García, Latín
Jaime Oliver Asín, Lengua y Literatura
El padre Manuel Mindán Manero, Filosofía
Joaquín García Rúa, Matemáticas
José Royo, Matemáticas
Ángel Sáenz Melón, Física y Química
Rafael Ybarra, Ciencias Naturales
Lorenzo Vilas, Ciencias Naturales
Leopoldo Querol, Lengua Francesa
Manuel Pérez Saavedra, Dibujo
Monseñor Gabino López Morant, Profesor de Religión
Comandante Marcos Daza, Profesor de Educación Física
La coeducación y la enseñanza de lenguas
Tanto el Colegio como el Instituto fueron exclusivamente masculinos desde su creación, en 1941, hasta mediados de los años 80, en que pasó a ser mixto, retomándose el principio de la coeducación, el cual rigió en el Instituto-Escuela desde sus inicios.
Desde la creación del Instituto se ha podido elegir la lengua como asignatura de bachillerato: el francés en los inicios, incorporándose más adelante el inglés y alemán e italiano, posteriormente. Desde los años 60, el departamento de inglés organiza cursos de inglés en verano en diversas localidades de Inglaterra, con mucho éxito.
El deporte en el Ramiro de Maeztu
Baloncesto
El deporte en general ha tenido gran importancia entre las actividades del Ramiro de Maeztu. Especialmente el baloncesto, con la fundación del Club Baloncesto Estudiantes en 1948. Como antecedente en la práctica del baloncesto en el centro, se encuentra el Instituto-Escuela que tuvo un equipo de baloncesto desde, al menos, finales de los años 20. Resulta de interés el anuncio de la creación del equipo de baloncesto del Real Madrid en 1931 «para jugar contra el equipo del Instituto-Escuela». Por su parte, el Instituto-Escuela, en el marco de la Junta de Ampliación de Estudios, tuvo grandes vínculos (culturales, educativos y económicos) con universidades, fundaciones y otras instituciones de EE.UU. (p. ej. Universidad de Boston, Fundación Rockefeller). El Instituto-Escuela fue, sin duda, uno de los mejores vehículos de introducción del baloncesto en Madrid. No es descabellado imaginar, por tanto que, cuando se trazaronn los limites de las canchas y se instalaron las canastas y los aros hacia 1946-47 en los patios del Ramiro de Maeztu, se hacía sobre los restos de alguna cancha preexistente en los campos de deporte de los Altos del Hipódromo en donde jugaban al baloncesto alumnos del Instituto-Escuela, residentes de la Residencia de Estudiantes, y muchachas de la Residencia de Señoritas de María de Maeztu, desde 1921.
Esgrima
El club de esgrima del Ramiro de Maeztu ha proporcionado grandes figuras a la esgrima española e internacional durante décadas.