A partir de los tres años comienza el segundo ciclo de Educación Infantil. Para muchos niños significa salir del entorno de la familia o la escuela infantil para ingresar en un colegio con otras instalaciones y alumnado.

En estos tres cursos nos proponemos ayudar a nuestros alumnos a conocerse a sí mismo y el mundo que los rodea.
Desarrollar la curiosidad, el asombro, la autonomía, preguntar, escuchar y sobre todo sentirse queridos es lo que les ayudará a su éxito escolar en el futuro.


La distribución de nuestras aulas se hace por áreas de trabajo o rincones. Esta distribución espacial proporciona una mejor estructuración de los materiales, una mayor organización y variedad de las propuestas así como un entorno físico rico en estímulos, oportunidades y posibilidades de acción. También es importante que existan zonas destinadas a la privacidad de cada alumno, como por ejemplo casilleros donde guardar trabajos personales o elementos de uso personal (la taza, la bolsita del desayuno…)

Tenemos mesas de luz en todas las aulas de infantil y en el aula de los soles. Los niños aprenden de una manera más lúdica y con mucha mayor atención.

En todas las aulas disponemos de monitores interactivos para favorecer una gran interacción en el aprendizaje de nuestros alumnos.

Se trabaja por proyectos coordinados para que en todas las clases se aprenda el mismo tema pero adaptado para cada nivel.

En las mesas, los niños están colocados por grupos que van variando a lo largo del curso, para poder facilitar su organización espacial y temporal respecto a la clase.

Además cuentan con aire acondicionado y baños adaptados con cristalera, para que nuestras maestras puedan tener en constante vigilancia a los alumnos.

Dentro de las aulas hay un lavabo para poder lavarse las manos o beber agua si los niños lo precisan.