FUNCIONAMIENTO

ESCUELA INCLUSIVA

El desarrollo de este proyecto supone un trabajo hacia la Inclusión social no sólo del alumnado con TGD y sus familias, si no también el conocimiento de estas necesidades educativas especiales por parte de toda la Comunidad Educativa, aclarando y definiendo  que supone el Trastorno del Espectro Autista, además de eliminar creencias equivocadas desde un punto de vista psicológico y pedagógico.

Aulas de referencia

Los alumnos autistas que acuden al centro y forman parte de este proyecto, están adscritos a su aula normal con todos los compañeros que denominamos aula de referencia. En función de sus capacidades y necesidades el alumno pasa más o menos tiempos con sus compañeros.

La función del Aula de Apoyo (Aula del parchís) es dotar de estrategias necesarias y trabajo individualizado para que los alumnos autistas progresivamente se incorporen con sus compañeros en el aula ordinaria o de referencia. Por tanto el recorrido de un alumno autista que comienza en el proyecto pasa por la permanencia en el aula de Apoyo (Parchís) la mayoría del tiempo hasta la inclusión en su aula con los compañeros de forma casi permanente.

La incorporación de este alumnado desde que entran por primera vez al aula, hasta que se desenvuelven de forma autónoma por todas las dependencias del centro supone una progresión en el tiempo. Se comienza desde un microespacio como es el aula de apoyo, y a partir de las estrategias que damos y según se vayan generalizando (con la estructuración de los espacios de uso de los alumnos) a sus aulas de referencia, se amplia progresivamente a un macrosistema como es la convivencia del centro, organizando los espacios comunes y adaptándose a las características de estos alumnos (comedor, patios…).

Metodología

En las distintas aulas y espacios comunes se utiliza la siguiente metodología que facilita el aprendizaje al alumnado con TEA:

  • Creación de un contexto estructurado y directivo, y al mismo tiempo cálido y afectivo.
  • Ambiente ha de ser predecible (organizado y estructurado) y anticipable (con actividades diarias bien establecidas, indicando los cambios de actividad)
  • Uso de pictogramas y agendas. Utilización de claves espacio- temporales.
  • Responder a cualquier intento de comunicación del niño.
  • Modelado de la conducta del alumno (ayudas físicas, modelo, ayudas visuales, instrucciones directas, presencia de un adulto de referencia).
  • Uso de Guiones e Historias sociales.
  • Entrenamiento en técnicas de relajación.
  • Metodologías específicas para trabajar la inteligencia emocional: cuentos, marionetas, caras, disfraces y otras actividades.
  • Utilización del tiempo y del espacio del recreo para la enseñanza y generalización de algunos de estos juegos en contexto natural.
  • Análisis funcional de los comportamientos (antecedentes, descripción de las conductas y consecuentes) y técnicas de modificación de conducta. 
  • Disminución de los rituales mediante tareas funcionales o tranquilizadoras
  • Metodología grupal interactiva y cooperativa.

EducaMadrid, Plataforma Educativa de la Comunidad de Madrid