Este curso hemos tenido que aplazar la quema de la sardina por causas meteorológicas, mucho viento. Pero al final pudimos quemarla y dejar que su espíritu volara al cielo de las sardinas.







Este curso hemos tenido que aplazar la quema de la sardina por causas meteorológicas, mucho viento. Pero al final pudimos quemarla y dejar que su espíritu volara al cielo de las sardinas.






