Las instalaciones artísticas son espacios didácticos y sensoriales que fomentan el proceso evolutivo.
La instalación artística dentro del aula se convierte en una fuente de posibilidades no solo estéticas (como sería las que se ofrecen en un museo), sino también didácticas y sensoriales: a través de materiales cotidianos y accesibles, los niños/as tienen la posibilidad de manipular, hacer, deshacer, transformar o recorrer según sus inquietudes y necesidades.
Entre sus características cabe destacar que son espacios simbólicos que pretenden transmitir un mensaje con intencionalidad y deben ser atractivos para que provoquen en los niños/as el placer visual y el deseo de apropiarse de los objetos para jugar. Además, permite oportunidades de acción y juego libre a través de exploraciones, transformaciones y construcciones con diferentes objetos, así como ofrecer todas las acciones posibles para fomentar la aparición del juego presimbólico y simbólico.









