Nuestro nombre

Gustavo Adolfo Bécquer, nacido en Sevilla en 1836, es uno de los autores más representativos del Romanticismo español y una figura clave de nuestra tradición literaria. Huérfano desde niño, creció rodeado de arte, influido por su padre y su hermano Valeriano, ambos destacados ilustradores. Desde joven mostró una gran sensibilidad artística, lo que le llevó a trasladarse a Madrid para dedicarse plenamente a la escritura. Allí se integró en el mundo periodístico y en el ambiente literario de los cafés y las tertulias, trabajando como redactor, editor de revistas y libretista de zarzuelas.
Su obra poética alcanzó su forma definitiva en las Rimas, en las que ofrece una mirada íntima y profunda sobre el amor, el desengaño, el paso del tiempo y la inspiración poética. A ellas se suman las Leyendas, relatos en prosa que exploran la tradición popular, el misterio y lo sobrenatural, donde destaca su capacidad para crear atmósferas evocadoras y sugerentes.
Bécquer falleció en Madrid en 1870 sin haber visto reconocida plenamente su obra poética. Su reconocimiento como poeta vino tras su muerte: sus amigos publicaron en 1871 una edición póstuma de sus Rimas y Leyendas, reuniendo los manuscritos que él no había llegado a publicar. Hoy se le reconoce como un innovador decisivo, cuya combinación de intimismo, musicalidad y sugerencia abrió el camino a la lírica contemporánea y convirtió su obra en una referencia imprescindible para generaciones posteriores.
«Yo nado en el vacío,
de sol tiemblo en la hoguera,
palpito entre las sombras
y floto con las nieblas».
Gustavo Adolfo Bécquer, Rimas, V.
