El miércoles 25 de mayo los alumnos de 1º de ESO viajaron a Segovia con sus tres tutores y dos de sus profesores (Historia y Matemáticas) para pasar una jornada de convivencia visitando esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad, que merece tan alta distinción, en gran parte por su acueducto romano que data del siglo I d.C.
Precisamente, recorrimos el famoso monumento (que nace en la Sierra de Guadarrama, en el Arroyo de la Acebeda, del Río Frío y circula subterráneo unos 14 kilómetros) en su camino por la ciudad, desde el desarenador de san Gabriel y a lo largo de su arquería, hasta llegar a la plaza del Azoguejo donde apreciamos el enorme desnivel que salva: ¡Llega a medir 28,10 metros en su cota máxima!
Conocimos una leyenda que atribuye a Hércules la fundación de la ciudad y otra más popular que se refiere a cómo el diablo levantó el acueducto en una sola noche a cambio del alma de una doncella cansada de tener que caminar desde lejos para traer agua cada día…
Nos hicimos una foto con este diablillo rechonchete (al parecer, en realidad se trata de un fauno) y también con la escultura de la famosa Loba Capitolina y Rómulo y Remo, que toda ciudad romana que se precie conserva.
Descendimos al Valle del Eresma por el paseo de Santo Domingo, cruzando por el puente del río hasta la alameda del Parral donde hubo tiempo de descanso y almuerzo, justo antes de llegar al Centro de Interpretación del Acueducto en el recinto del Museo de la Casa de la Moneda, última parada de nuestro itinerario por la senda del agua.
Finalmente, siguiendo el río, alcanzamos la pradera de san Marcos, en el parque de La Fuencisla, al pie del Alcázar, donde nos recogió el autobús para regresar a Majadahonda.
Todos disfrutamos mucho compartiendo charla y diversión en un día luminoso (y fresquito).
¡Hasta pronto Segovia!















