Los alumnos del proyecto APS INTERPARES (1º de Bachillerato, de Medidas de Atención Educativa y Religión Católica; junto con 3º ESO, de Botánica Aplicada) visitaron Segovia el 18 de mayo, acompañados por sus profesores y por nuestros amigos y socios de proyecto, del Centro de Atención a Personas con Discapacidad Intelectual de Majadahonda, que está gestionado por la empresa DomusVi.

El motivo principal de la visita fue conocer otra panorámica de Segovia y específicamente la actividad realizada por el Centro Especial de Empleo “Los Jardineros de la Unidad Especial”, cuyos trabajadores con diversidad funcional prestan al Ayuntamiento un servicio de mantenimiento desde hace veintiocho años, conservando y protegiendo los valles de los ríos Clamores y Eresma que rodean esta ciudad Patrimonio de la Humanidad. Éstos nos contaron la labor que de manera cotidiana realizan, muy apreciada por todos los segovianos y también por los visitantes, que pasean estos lugares del entorno natural segoviano, verdadero parque natural, de ocio y esparcimiento. Esta empresa cumple una múltiple labor social: en primer lugar, porque ayuda a la integración socio-laboral de personas con discapacidad o en riesgo de exclusión social; por otro lado, protege con su trabajo el patrimonio natural segoviano; y además, es centro asociado a instituciones penitenciarias y otros organismos, para el cumplimiento de penas de trabajo en beneficio de la comunidad.

Tras su presentación, nuestros compañeros de DomusVi pudieron intercambiar experiencias y a continuación nos dividimos en dos grupos para conocer el patrimonio natural de la mano de los guías ambientales del programa municipal de educación ambiental “Segovia Educa en Verde”, a quienes desde aquí les agradecemos sus interesantes explicaciones a lo largo del itinerario. Nos mostraron los huertos de ocioen el Valle del Clamores (Huerta de la Hontanilla) y diversos elementos peculiares de la huerta, como las redes especiales protectoras de animales, la alberca donde cría el sapo partero común, especie endémica casi en peligro de extinción, el área de compostaje o su hotel de insectos.

Más adelante nos descubrieron que en Segovia hubo playa… ¡Sí, sí, playa!, en un mar tropical hace 84 millones de años. Pudimos comprobar cómo las piedras nos enseñan muchas cosas, son parte de un patrimonio geológico urbano, concebido como recurso sostenible para la educación ambiental y el geoturismo. También nos hablaron de los autillos y del proyecto de ciencia ciudadana “Segovia Suena Autillo”, a través del que se invita a los ciudadanos a colaborar en el censo sonoro de esta ave rapaz escuchando su sonido desde casa y del que ya hay colocadas en los últimos años 45 cajas nido para esta especie.

Tras el almuerzo junto al Santuario de La Fuencisla, proseguimos camino y, ya en el Eresma, junto a la Real Casa de la Moneda y en la Alameda del Parral, nos explicaron detalles de la vegetación y fauna de ribera.

Nuestro paseo puso punto final en el Acueducto desde donde partimos de vuelta a Majadahonda.
Pulsa en el siguiente video, resumen de la jornada de convivencia: