El pasado 6 de septiembre fue un día especial, de reencuentros para unos y nuevas experiencias para otros. Todo esto lo vivimos desde el equipo educativo con mucha ilusión y ganas de empezar.
Durante todo el mes de septiembre acogemos a los nuevos alumnos y a sus familias, buscando siempre el máximo bienestar posible de los pequeños. Éstos se van incorporando en pequeños periodos de tiempo de manera progresiva, y siempre con la compañía de un adulto de referencia para facilitar un sentimiento de tranquilidad y seguridad en el centro.
Los pasos de estas semanas, son pocos y con paciencia. Creemos que la clave está en escucharles, estar disponible y no invadirles. Que sean ellos los que conquisten el espacio y creen un sentimiento de apego con las educadoras, para comenzar a sentirse seguro en el centro.



