Un buen comienzo marca el camino y desde Pequeosuna damos cabida a un nuevo planteamiento de educación, donde cada persona sea incluida y se valore su singularidad, dónde el aprendizaje significativo sea el motor de su educación, ofreciendo recursos para que los niños y niñas aprendan de una forma activa y participativa.
La capacidad de crear es algo que nos pertenece, un rasgo humano que debemos alentar desde las primeras etapas de 0-3 años a través del juego, a través del movimiento libre, respetando las necesidades de cada uno/a. Dejarles ser, y dejarles ser protagonistas de su propio desarrollo, será clave para conseguir un aprendizaje para toda la vida.
Proyectos del Primer Ciclo
de Educación Infantil
Inspiradas en la filosofía de Reggio Emilia y el concepto de desarrollo infantil de Emmi Pickler, el establecimiento de un vínculo afectivo, la presencia atenta del adulto, el juego espontáneo en un ambiente preparado, la libertad del niño de elegir, la ilusión de descubrir, la satisfacción de jugar sin prisas, la sorpresa de lo inesperado, la oportunidad de compartir con sus iguales y de enriquecerse en un entorno que se le brinda motivador y creativo, serán la base de nuestra práctica, en Pequeosuna, promoviendo la actividad autónoma y el movimiento libre.
Aulas al aire libre
La naturaleza es un aula que solo con estar en ella nos transforma. Nos aporta información continuamente a través de todos los sistemas perceptivos, haciendo trabajar nuestros sentidos y fomentando así la integración sensorial. El tiempo que pasamos en la naturaleza no debe ser entendido solo como un rato de ocio, sino como un espacio que cubre necesidades fundamentales para el desarrollo saludable e integral del ser humano. Por eso, uno de nuestros objetivos es potenciar la actividad al aire libre en las aulas de 0-3 años. Queremos que el entorno natural que rodea nuestro centro forme parte de nuestras aulas, pues sabemos que aprender y crecer en contacto con la naturaleza tiene grandes beneficios para los/as niños/as a nivel psicomotriz, social, de lenguaje y de comunicación. Se reducen los posibles conflictos que puedan surgir, favorece la colaboración, así como el desarrollo de una autoestima saludable, e incluso la creatividad, la imaginación, la observación, la exploración, y la concentración. Todas estas capacidades se ven muy beneficiadas en el medio natural, favoreciendo el desarrollo.


Las rutinas
A través de las diferentes rutinas, los niños y niñas integran las primeras adquisiciones en el desarrollo afectivo y social, primeras percepciones sensoriales, primeras vivencias del tiempo e incluso primeras palabras. Las necesidades biológicas del niño y de la niña son las que marcan, en un principio, los ritmos y frecuencias necesarias para su orientación temporal; las entradas-salidas, el alimento, el descanso, la higiene, son las primeras referencias del niño y de la niña. Estos ritmos de actividad además de proporcionarles seguridad, también les permiten diferenciar de forma progresiva los distintos momentos del día y llegar a recordar, prever y anticipar lo que pasará después, contribuyendo al mismo tiempo a la autonomía, a la adquisición de hábitos y al proceso de socialización de los niños y niñas.
Este proyecto se basa en el respeto a los diferentes ritmos, necesidades, la diversidad, momentos evolutivos, necesidad de tiempos de juego y descanso del alumnado de este ciclo.
El juego
El juego tiene que ocupar un lugar central en la actividad del aula, y siempre debe tener una intencionalidad educativa. Gracias al juego el/la niño/a toma conciencia de lo real, se implica en la acción y elabora su razonamiento. “El cesto de los tesoros”, “juegos con material desestructurado”, “instalaciones”, o “juegos con material continuo (arena, barro, pintura de dedos, harina, …), bandejas de experimentación, cajitas sorpresa, juegos de transición (bolso del bebé, bolso de mamá,…), juego creativo-simbólico, serán nuestras propuestas de juego con las que los niños/as podrán descubrir semejanzas, diferencias, comparar, ordenar, discriminar cualidades o atributos, clasificar, es decir, descubrir las propiedades que caracterizan a los objetos, al tiempo que se estimula su creatividad y se afirma un sentimiento de seguridad, de confianza y de dominio sobre su entorno y su cuerpo. Los niños y niñas aprenden mediante la acción, y de esta manera construyen la base de su pensamiento.


Psicomotricidad
Somos conscientes de la importancia de las primeras experiencias de vida y también sabemos que el cuerpo constituye el vehículo imprescindible para vivenciarlas. Los/as niños/as nos comunican a través de su cuerpo lo que están sintiendo, lo que necesitan, lo que rechazan o lo que les gusta, organizan progresivamente el mundo a partir de su cuerpo y de la relación que establecen con las personas y objetos que les rodean.
La psicomotricidad es la base del desarrollo de identidad, la expresión de las emociones, el cimiento y la expresión de la inteligencia, el organizador de la motricidad funcional, expresiva y relacional y el regulador del comportamiento.
Apostamos por una psicomotricidad vivenciada o relacional, que favorezca el desarrollo físico-motor, las construcción de la identidad, la comunicación a través de diferentes lenguajes y formas de expresión como medio para representar la realidad y la interacción con el entorno y donde los niños y niñas puedan ser los propios gestores de sus aprendizajes mediante el juego espontaneo, bajo un clima afectivo sano y apego seguro que proporcione y favorezca las exploraciones del niño/a como base de su autonomía.

Lenguaje
La comunicación es uno de los pilares prioritarios del desarrollo infantil y por eso debemos contribuir a que su desarrollo se produzca de forma favorable y a mejorarla en todos sus aspectos. Esto es una de nuestras principales finalidades como educadoras.
Gracias a la comunicación y el lenguaje, los niños y niñas aprenden a expresarse, descubren el mundo que les rodea, se relacionan con sus iguales, expresan sentimientos y adquieren hábitos. Basadas en la filosofía de Reggio Emilia, damos mucha importancia a la escucha activa. Escuchar no solo con el oído sino con todos nuestros sentidos, pues es la forma de llegar a comprender lo que piensan, hacen y desean los/las niños y niñas. Cuentos, rimas, poesías y canciones, son recursos que utilizaremos para abordar proyecto.
Actividades internivelares
Somos seres sociales que nos nutrimos y enriquecemos a través de las relaciones e interacciones con los demás, mediante la imitación y observación, premisas fundamentales en las primeras edades. Las experiencias compartidas en nuestra comunidad educativa, con grupos de diferentes edades, resultan muy gratificantes. Periódicamente aprovecharemos las agrupaciones verticales para desarrollar situaciones de aprendizaje en común, considerando el asombro que esto genera en el alumnado, y, por tanto, garantiza el éxito y la calidad de la educación.

Las familias
Durante los primeros años de vida, los aprendizajes de niños y niñas se entremezclan y se confunden en sus vivencias, por lo que todo lo que hacen y viven fuera de la escuela infantil tiene tanta importancia como lo que hacen en su interior. Es por esto que nuestro trabajo educativo tiene que tener una continuidad, por lo que la colaboración y participación de las familias se hace imprescindible.
La familia es el primer agente de socialización, desempeñando un papel fundamental en el desarrollo de niños y niñas. Es donde realizan sus primeros aprendizajes, establecen sus primeros vínculos emocionales y se incorporan a las pautas y hábitos de su grupo social y cultural. Nuestro objetivo será compartir con la familia la labor educativa, completando y ampliando las experiencias formativas de su desarrollo. Para que esta tarea se realice correctamente, es fundamental establecer una buena comunicación y coordinación entre padres y educadores, a través de reuniones, correo, aula virtual, participación en talleres o fiestas…
