Este viernes de Carnaval, el CEIP Aravaca se llenó de color, ritmo y, sobre todo, de un agradecimiento infinito. Siguiendo con nuestro hilo conductor del curso, este año hemos querido rendir un merecidísimo homenaje a todas aquellas profesiones que siempre están ahí cuando las cosas se ponen difíciles (en catástrofes, incendios, emergencias…). ¡Y qué mejor manera de visibilizarlas que a través de la alegría del Carnaval!
Los días previos fueron un auténtico hervidero de creatividad. Contamos con una ayuda de lujo: las familias entraron a las aulas para arrimar el hombro en la elaboración de los disfraces. Entre cartulinas, tijeras y pegamento, fuimos dando forma a trajes inspirados en bomberos, bomberas, personal sanitario, equipos de rescate y voluntarios.
El día de la fiesta, la climatología decidió ponernos a prueba y la lluvia nos impidió realizar nuestro tradicional pasacalle por el barrio. Pero en este cole no hay tormenta que nos pare: transformamos rápidamente los pasillos y el gimnasio en una gran pasarela. El desfile interior fue un auténtico éxito, arropado en todo momento por el entusiasmo de las familias que no quisieron perderse este día tan especial.
Como no podía ser de otra manera en Carnaval, la música y el baile fueron los grandes protagonistas. El alumnado demostró que lleva el ritmo en el cuerpo y que, cuando se trata de pasárselo bien y celebrar la solidaridad, da igual que sea en la calle o a cubierto.
Queremos dar las gracias a toda la comunidad educativa: al alumnado por lucir con tanto orgullo esos disfraces con mensaje, al profesorado por su flexibilidad para reorganizar la jornada y a las familias por vuestra colaboración incondicional en los preparativos y por llenar el centro con vuestras palmas y sonrisas.
¡Porque proteger a los demás es una gran profesión, y celebrarlo juntos es una auténtica fiesta!

