La natación es una de las actividades deportivas más completas. Con este deporte se trabajan y ejercitan casi todos los músculos, la coordinación motora, el equilibrio y el sistema circulatorio y respiratorio. Además contribuye en el desarrollo de la autonomía y autoconfianza del niño.
Es fundamental que los niños empiecen a nadar y se integren desde pequeñitos con el medio acuático, con el fin de que pierdan el miedo al agua y se familiaricen con él. Con los años aumenta la desconfianza y la fobia, dificultando el aprendizaje de la natación.
Durante 8 sesiones (dentro de una de las horas de Educación Física), se trabajará a través del juego, priorizando que sea una experiencia lúdica, los siguientes objetivos:
Superar el miedo al medio acuático.
Valorar el juego acuático como un medio para realizar actividad física, como medio de disfrute, de relación y como recurso para aprovechar el tiempo libre.
Realizar inmersiones con dominio básico de los ritmos respiratorios.
Alternar el trabajo con los ojos abiertos y cerrados en inmersión.
Equilibrarse en cualquier posición, en piscina profunda o poco profunda.
Realizar flotaciones y equilibraciones variadas.
Entrar y salir de forma correcta del agua.
Mejorar los movimientos de brazos y piernas en la propulsión en el agua.
Iniciarse en el manejo de objetos dentro del agua.
Conseguir el fomento de hábitos de práctica física regular en el medio acuático.
Cumplir las normas de seguridad, higiene y aseo personal dentro de la piscina y vestuarios.
Colaborar con los compañeros en la realización de las actividades.
¡YA SÓLO QUEDA PONERSE EL BAÑADOR Y… TODOS AL AGUA!!!!!!