En 2009, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra. Al hacerlo, los Estados miembros reconocieron que la Tierra y sus ecosistemas son nuestro hogar común y expresaron su convicción de que es necesario promover la ‘armonía con la naturaleza’ para lograr un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales del presente y el futuro.
Desde entonces, el 22 de abril es sinónimo de respeto, sostenibilidad y de acciones más saludables con nuestro planeta. Un año más, queremos conmemorar este día para recordar la importancia de la estrecha relación que existe entre la salud de nuestro planeta, sus ecosistemas y todas las formas de vida que lo habitan. Somos conscientes de que nuestra forma de vida actual, en particular nuestros patrones de consumo y producción, han afectado severamente la capacidad de carga de la Tierra. Necesitamos un cambio hacia una convivencia más sostenible.
Estos son nuestros deseos por un planeta saludable y sostenible:





