Reseña de la charla del CAF sobre Normas y límites.

Mónica, psicóloga y formadora del Centro de Atención a las Familias –CAF 3 – del Ayuntamiento de Madrid nos ha ido planteando algunas cuestiones como:

¿Qué son las Normas?

Son las reglas que establecemos en casa, para lograr una convivencia armónica , regular y guíar el comportamiento, establecer responsabilidades, ..y de esta forma , desarrollar en los niños y niñas una buena autoestima y una buena adaptación social.

¿ Y los límites?

Son los matices a las normas , establecen hasta dónde se puede llegar , cuál es el tope.

¿Por qué son importantes?
Porque dan seguridad , evitan conflictos y regulan la convivencia en el hogar , facilitan la comunicación entre padres e hijos.

¿Hay diferencias entre unas normas y otras?
Sí. En la familia hay normas diferentes:

• Relacionadas con la convivencia y organización familiar : trato, respeto, …
• Relacionadas con los hábitos y rutinas familiares : horarios, comidas, higiene…
• Relacionadas con las responsabilidades / roles de cada uno …
• Relacionadas con el ocio: ver televisión, salidas familiares, …
¿Todas las normas son igual de importantes? NO

Tipos de normas:

Hemos de pensar que no todas las normas son iguales, ni merecen la misma atención, ni han de tener consecuencias de iguales dimensiones. Podríamos afirmar que existen tres tipos de normas a la hora de regular la convivencia en la familia, clasificadas de acuerdo al nivel de importancia de las mismas:

• Normas fundamentales: son aquellas que están relacionadas con la integridad física y moral de las personas, que se refieren a los derechos y valores fundamentales de la familia. Estas, han de ser pocas, claras y concretas. Son innegociables y de obligado cumplimiento.

• Normas importantes: son las relacionadas con la socialización y la salud. Estas influyen en la convivencia familiar y deben ser necesarias pero han de ser un número limitado. Hemos de considerar que su aplicación es negociable, pero no así su contenido.

• Normas accesorias: son aquellas relacionadas con el orden y la organización familiar y aunque no son esenciales, facilitan y mejoran la convivencia. Pueden ser numerosas a la vez que se puede ser flexible en su aplicación y contenido.

Los diferentes tipos de normas tienen unas características particulares pero tienen en común que han de ser claras y concretas; consistentes y seguras; coherentes; formuladas en positivo. Y, lo más importante, los adultos hemos de ser modelo de cumplimiento de las mismas. En el caso de las normas importantes y accesorias, se ha de añadir que han de ser acordadas, negociadas y razonadas; revisadas y evaluadas periódicamente, además de ajustadas a las capacidades de la persona a la que se le piden. Se pueden flexibilizar.

¿Cuándo comenzar a poner normas? Cuanto antes…

Una vez hemos distinguido entre los diferentes tipos de normas vemos que…

En la etapa de 0-3 años los niños y niñas realizan los aprendizajes fundamentales como son : andar, hablar, comer, jugar,… y ya desde esos primeros años es cuando hay que ir estableciendo las normas, adecuadas a su desarrollo. Es importante el aprendizaje de las normas básicas , que van a influir en el clima familiar, el comportamiento, el trato y respeto . Hay que ser firme en su cumplimiento, no permitir saltárselas. Y si es así tienen que saber que eso tiene unas consecuencias.

Hemos hablado de los estilos familiares respecto al nivel de exigencia de las normas y al nivel de comunicación que se genera así como su influencia en el tipo de personalidad de los hijos e hijas:

• Autoritario: alto nivel de exigencia pero bajo nivel de comunicación ( es un estilo impositivo) que hace jóvenes rebeldes o sumisos , con baja autoestima , poco autónomos.
• Permisivo: poco nivel de exigencia pero alto nivel de comunicación ( es un estilo en el que todo vale ) hace jóvenes con alta autoestima, con baja tolerancia a la fustración , más autonomía y autoestima, pero bajo compromiso.
• Democrático: nivel de exigencia ajustado y nivel de comunicación alto ( es un estilo dialogante en que se negocia ) y los jóvenes tienen buena autoestima y son responsables , críticos , etc.

En las actuaciones familiares se entremezclan los tres estilos, según el momento y situaciones particulares , pero siempre domina alguno sobre otro.

A la hora de poner las normas y los límites, los adultos de referencia han de estar de acuerdo en cuáles y cómo se han de aplicar las normas de cara a los chicos y chicas que componen el hogar. No debe existir ningún tipo de fisura entre ambos progenitores, no desautorizar al otro progenitor aunque no se esté de acuerdo, ha de mantenerse una misma línea de actuación a la hora de premiar y castigar, de mantener un castigo o cumplir con un premio prometido, en definitiva mostrar firmeza y ser consecuentes.

Es mejor formular las normas en positivo así como las advertencias respecto a su cumplimiento, reforzar cuando se cumplen , valorar lo que se hace bien.

Hay que saber decir NO.

Importante siempre que los padres sean figura de autoridad, que no es lo mismo que ser autoritario.

Un niño con límites claros y bien definidos es mucho más feliz que un niño que no sabe a qué atenerse y tiraniza a sus familiares para conseguir aquello que quiere.
Los niños son muy hábiles emocionalmente, saben perfectamente cómo deben comportarse para alterar a sus padres y finalmente conseguir aquello que tanto desean.

Como todos sabemos, a ningún niño le gusta que sus padres le digan “NO”, hacen todo lo que está en sus manos para que sus progenitores terminen cediendo y cambiando el “NO” por un “SÍ”: gritan, lloran, pegan, tiran cosas, insultan, etc.

Hay que dar valor al NO, no perder el control en determinadas situaciones evitar responder con agresividad , guardar la calma , mostrar afecto aún en situaciones de conflicto pero no ceder , mantener firmeza ante su insistencia , dar razones pero las justas.


En conclusión , las normas y los límites claros, además de facilitar la convivencia, van a ayudar a madurar a nuestros hijos e hijas de manera adecuada. A la vez van a facilitar la iniciación en un proceso de autonomía seguro.

Agradecemos la asistencia.

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