Durante estos días, el centro ha llevado a cabo una recogida solidaria de alimentos y juguetes, enmarcada en las actividades de sensibilización propias de estas fechas. Gracias a la colaboración de las familias, el alumnado y el profesorado, se han reunido alimentos no perecederos y juguetes nuevos o a estrenar, que serán destinados a la Parroquia de San Andrés, su comedor social y a la entidad El Pato Amarillo, apoyando así a personas y familias de nuestro entorno más cercano.
Queremos agradecer de manera muy especial a toda la comunidad educativa su implicación y generosidad. La excelente respuesta recibida es reflejo de un colegio comprometido, sensible y consciente de la importancia de mirar más allá de uno mismo.
Iniciativas como esta nos permiten educar en valores esenciales, como la solidaridad, el respeto y el hecho de compartir con quienes más lo necesitan. Estos aprendizajes, vividos de forma práctica, ayudan a que el alumnado comprenda que sus acciones tienen un impacto real en la sociedad.
En nuestro centro, la solidaridad es un eje fundamental de nuestro proyecto educativo y una seña de identidad que se trabaja a lo largo de todo el curso. Gracias a todas y todos por demostrar, una vez más, que educar también es construir una comunidad más justa y humana.

