Comunicación acoso escolar
¿Qué hago ante la sospecha de ACOSO ESCOLAR?
*Fuente: UNICEF
¿Qué es el acoso?
Por lo general, el acoso puede identificarse a través de tres características: intención, repetición y poder.
Un acosador tiene la intención de causar dolor, ya sea a través del daño físico o de palabras o comportamientos hirientes, y lo hace de manera repetida.
Los niños tienen más probabilidades de ser víctimas de acoso físico, mientras que las niñas suelen sufrir acoso psicológico.
No es un incidente aislado. El acoso es un patrón de comportamiento. Los niños que acosan a otros suelen tener a un estatus social más alto o una posición de poder, es el caso de niños que son más grandes o fuertes o considerados “populares”.
El acoso puede darse en persona o en línea. El ciberacoso suele producirse a través de las redes sociales, mensajes de texto, SMS, mensajería instantánea, correo electrónico o cualquier otra plataforma que utilicen los niños. Dado que los padres no siempre saben lo que hacen sus hijos en esas plataformas, puede resultar difícil identificar cuándo el niño tiene un problema.
El primer paso es la prevención
¿Cómo puedo ayudar a prevenir el acoso en la escuela de mi hijo?
El primer paso para mantener a tu hijo a salvo, ya sea en línea o en el mundo real, consiste en asegurarte de que conoce el problema.
1. Explícale qué es el acoso
Cuando sepa lo que es, tu hijo podrá identificarlo más fácilmente, ya sea que les esté sucediendo a ellos o a alguien más.
2. Háblale abiertamente
Cuanto más le hables a tu hijo sobre el tema, más cómodo se sentirá para contarte si ha sido testigo o víctima. Pregúntale a diario por la escuela y por su actividad en línea, interésate por sus clases y actividades, pero también por sus sentimientos.
3. Enséñale a ser un ejemplo positivo para los demás
En el acoso hay tres partes: la víctima, el perpetrador y el testigo. Aunque un niño no sea víctima de acoso, sí puede evitar que ocurra siendo inclusivo y comportándose de manera respetuosa y amable con sus compañeros. Si presencia un caso de acoso, puede defender a la víctima, ofrecerle ayuda y/o cuestionar ese comportamiento.
4. Ayuda a tu hijo a confiar en sí mismo
Anima a tu hijo a inscribirse en clases o participar en las actividades de la comunidad que más le gusten. Esto le ayudará a ganar confianza en sí mismo y a hacer un grupo de amigos con intereses comunes.
5. Sé un modelo a seguir
Muéstrale a tu hijo cómo tratar a los demás niños y adultos con amabilidad y respeto haciendo lo mismo con la gente que lo rodea, incluso hablando cuando otros están siendo maltratados. Los niños consideran a sus padres ejemplos de cómo comportarse, también con lo que publican en Internet.
6. Forma parte de su experiencia en línea
Familiarízate con las plataformas que usa tu hijo, explícale cómo están conectados Internet y el mundo real y adviértele de los distintos peligros a los que se enfrenta en la red.
No sé si mi hijo es víctima de acoso. ¿Qué señales puedo tener en cuenta?
Obsérvalo de cerca. Fíjate en el estado de ánimo de tu hijo, ya que es posible que algunos no expresen sus preocupaciones verbalmente.
Los signos a tener en cuenta incluyen:
Marcas físicas, como moretones inexplicables, arañazos, huesos rotos o heridas.
Miedo de ir a la escuela o de participar en eventos escolares.
Ansiedad, nervios o estado de alerta.
Tiene pocos amigos en la escuela o fuera de ella.
Pierde amigos de repente o evita situaciones sociales.
Su ropa, dispositivos electrónicos u otras pertenencias personales se pierden o aparecen rotos.
Pide dinero con frecuencia.
Empeora su rendimiento académico.
Falta a la escuela o dice que llamen para irse a casa.
Procura estar cerca de adultos.
No duerme bien y tiene pesadillas.
Se queja de dolor de cabeza, de estómago o de otras molestias físicas.
Parece angustiado después de pasar tiempo en Internet o en el móvil (sin una explicación razonable).
Se muestra reservado, sobre todo con respecto a su actividad en Internet.
Está agresivo o tiene arrebatos de ira.
Habla abiertamente.
Habla con tu hijo sobre lo que considera un buen o mal comportamiento en la escuela, en la comunidad y en Internet.
Es importante mantener una comunicación abierta para que se sienta cómodo contando lo que pasa en su vida.
La respuesta al acoso
¿Qué hago si mi hijo sufre amenazas o es víctima de acoso?
Si sabes que tu hijo está siendo víctima de acoso, puedes tomar una serie de medidas para ayudarlo:
1. Escucha a tu hijo abierta y tranquilamente
En vez de tratar de encontrar la causa del acoso o resolver el problema, céntrate en hacerle saber que lo escuchas y lo apoyas. Asegúrate de que sepa que no ha sido su culpa.
2. Tranquilízalo
Dile que le crees, que te alegras de que te lo haya contado, que no es su culpa y que harás todo lo posible por ayudarlo.
3. Comunícalo al colegio: Habla con su profesor y con la escuela
Tu hijo y tú no tenéis que enfrentaros solos al acoso.
Comunícalo en el colegio (al tutor y dirección) y abriremos un protocolo.
El primer paso es que tomamos de inmediato medidas de protección con el niño.
El protocolo nos permite extremar medidas de vigilancia y descubrir comportamientos que a veces podrían pasar desapercibidos.
Esto puede servir tanto para el acoso en persona como en línea.
4. Apoya a tu hijo
Para tu hijo, contar con el apoyo de su madre o su padre es fundamental para lidiar con los efectos del acoso. Hazle saber que puede hablar contigo en cualquier momento y tranquilízalo asegurándole que todo irá bien.
¿Qué puedo hacer si mi hijo acosa a otros?
Si crees o sabes que tu hijo está acosando a otros niños, es importante recordar que no es inherentemente malo, sino que puede estar tratando de exteriorizar algo. Muchas veces, los niños que perpetran el acoso quieren integrarse, necesitan atención o simplemente están tratando de lidiar con emociones complicadas. En algunos casos, los acosadores son, a su vez, víctimas o testigos de la violencia.
Hay varios pasos que puedes seguir para ayudar a tu hijo a parar con el acoso:
1. Fomenta la comunicación
Entender por qué tu hijo está actuando así te ayudará a saber cómo ayudarlo. ¿Se siente inseguro en la escuela? ¿Está peleando con un amigo o hermano? Si le cuesta
explicar su comportamiento, podrías consultar a un orientador, trabajador social o profesional de la salud mental, que están capacitados para trabajar con niños.
2. Trabaja formas sanas de afrontar el problema
Pídele a tu hijo que te explique una situación que lo haya frustrado y ofrécele formas constructivas de reaccionar. Utiliza este ejercicio para pensar en otras situaciones que podrían darse en el futuro y proponer reacciones que no hagan daño. Anima a tu hijo a “ponerse en los zapatos del otro” y a imaginarse qué ha podido sentir la persona que ha sido víctima de acoso. Recuérdale que los comentarios que se hacen en línea también duelen en el mundo real.
3. Hazle ver las consecuencias de lo que hace y dale la oportunidad de rectificar
Si descubres que tu hijo ha acosado a otros, es importante mostrarle las consecuencias de forma adecuada y no violenta. Podría ser limitando sus actividades, especialmente las que fomentan el acoso (reuniones sociales o tiempo frente a la pantalla o en redes sociales). Anímalo a disculparse ante sus compañeros y ayúdale a encontrar formas de ser más inclusivo en el futuro.
