A LEER
A nuestra mascota de biblioteca LEA le apasionan los libros. Soñar con cada una de sus historia , emocionarse, reir, sentirse protagonista de mil aventuras y también ¿ Por qué no? … escribir.
Pinchar en las propuestas de la página LOS FUNDAMENTALES y encontraréis por edades lecturas recomendadas para PRIMARIA:
ARTICULOS
Como ayudar al niño a convertirse en un lector feliz
Los niños tienen unos gustos e intereses literarios que deben ser respetados.
La labor de padres y educadores será acompañarlos y orientarlos en la lectura sin imponer sus propios gustos.
La narración oral de libros desde edades tempranas deberá jugar un papel primordial no sólo como motivación a la lectura sino también como acción generadora de lazos afectivos.
Debemos entender que lo que nos causa sorpresa, emoción, pasión, puede ser totalmente indiferente para quienes nos rodean.
Si obligamos a nuestros hijos a leer exclusivamente libros de animales porque a nosotros nos encantan, lograremos dos cosas: que ellos aborrezcan a todo bicho viviente y que de paso no quieran ver un libro ni en pintura.
Procuremos conocer a fondo lo que aman, lo que les seduce, lo que desearían más que nada en el mundo, y desde esta información confidencial busquemos y rebusquemos en el pozo de nuestros conocimientos bibliográficos para darle a cada uno lo que desea.
Y si encontramos un niño indeciso, que no termina de saber qué tipo de historias o de aficiones le enganchan, abramos ante sus ojos un abanico lo más variado y atractivo posible y enseñémosle las virtudes de cada tema. Después, él mismo tomará la decisión y emprenderá el camino que guste.
Por eso le ofreceremos libros en los que los protagonistas estén bien perfilados psicológica y éticamente, personajes que habrán de ser creíbles y convincentes, coherentes y lógicos. Las historias sin héroes con carácter se olvidan pronto.
Aceptemos y celebremos que nuestro hijo tenga sus propias preferencias, aunque en ciertos momentos nos parezcan disparatadas o incluso inconvenientes (¡no es bueno que sólo lea libros de pesadillas, monstruos y crímenes!). Ya llegará la literatura de calidad y los autores canónicos… ¡O no, tal vez no lleguen nunca!.
Debemos reservar diariamente un rato a la narración gozosa de un relato motivador y emocionante. El niño esperará con ilusión estos momentos mágicos y todos disfrutaremos desde nuestro papel: ellos como oyentes apasionados y nosotros como generadores de fantasía y afecto.
Vamos a terminar con una frase de Pierre Gamarra: «No pueden leerse libros si antes no se ha leído el mundo».
Kepa Osoro
