Por fín, después de mucho trabajo previo de preparación de la tierra, abono, instalación de riego automático, etc, etc, HEMOS CONSEGUIDO los primeros frutos de nuestro huerto escolar.
Y prueba de ello os dejamos unas fotos:

Lo hemos hecho en colaboración, mayores y pequeños, aprendiendo unos de otros y disfrutando conjuntamente.
