¡Hola a todos/as!
Os proponemos la siguiente actividad que revisaremos a la vuelta. Y que compartirán con el grupo aquellos/as a quienes les apetezca.
La idea es que reflexionéis sobre algo que os de miedo y que al mismo tiempo os gustaría hacer. Desde aprender alguna nueva habilidad que os supone un reto, hasta la idea de pensar en algún cambio, como puede ser la transición al instituto. Lo que vosotros/as decidáis.
Una vez reflexionado ese miedo, lo vais a pasar al papel (un folio u hoja cruadiculada, como prefiráis). Respondiendo a la pregunta:
- ¿Qué me da miedo?
Una vez concretado ese miedo vais a responder a esta pregunta.
- ¿Me puede más el miedo o la recompensa que supone enfrentarlo?
Por ejemplo, si quiero aprender a esquiar, ¿me puede más el miedo de esquiar (y entonces prefiero no intentarlo), o me apetece tanto aprender que lo voy a intentar hasta conseguirlo?
Una vez respondida esta pregunta, enumeraréis los pasos para enfrentar este miedo a través de la confianza de que vais a superarlo. Esto es confianza en uno mismo/a, e incluso confianza en los demás si requerimos de la ayuda o apoyo de alguien.
Por ejemplo, si me da miedo montar en monopatín y quiero aprender porque creo que me encanta, los pasos a seguir serían los siguientes:
- Lo primero, he de tomar la decisión de que voy a aprender a montar en monopatín.
- Lo segundo, conseguir uno, ya sea comprado o prestado.
- Lo tercero, sacar tiempo para empezar a utilizarlo.
- Lo cuarto, salir a la calle y subirme en el monopatín, por ejemplo con ayuda de una amigo/a para mantener el equilibrio.
- Lo quinto, soltarme del apoyo y mantener el equilibrio yo solo/a.
- Y así sucesivamente, hasta que ¡he aprendido a montar en monopatín!
Concretad todos los pasos a seguir para afrontar este miedo, que al querer superar se convierte ¡en un reto!
Por lo tanto, el miedo quedaría superado, pues al intentarlo, he comprobado que gracias a la confianza de que puedo hacerlo, o por lo menos intentarlo, me doy cuenta que el miedo ha desaparecido.
A veces el miedo puede no desaparecer del todo, o desparecer con el tiempo, pero sí aparecer la confianza suficiente como para intentarlo.
Una última pregunta para incluir en la reflexión.
- ¿Me ha servido de algo este miedo? ¿Para qué?
El miedo es una emoción, y las emociones siempre sirven para algo.
¡Saludos!
Aurora y Santi
