Estimulación de la comunicación y el lenguaje en casa

En este documento os sugerimos algunas propuestas de actividades que podéis compartir con vuestros hijos en casa con las que además de disfrutar, ayudaréis al desarrollo de la comunicación y del lenguaje.

Aprovechar las rutinas diarias

Habla y explica lo que haces. En el supermercado al buscar las cosas de la lista, habla sobre lo que estás buscando y anima a tu hijo a señalarlas cuando las vea y que las ponga en el carro.

Conversa con él. Vestirse, poner la mesa, ir de compras, ducharse y cambiarse para dormir… son ocasiones de conversar y de aprender a comunicar y a hablar

Deja que tu hijo te ayude en la cocina con cosas básicas; hacer un zumo o una receta sencilla. Es importante describir qué está haciendo “¡ahí va el queso!”, ”¡echa el azúcar!”

Hablar sobre los sonidos que se oyen en casa o de camino hacia la escuela, de compras o hacia el parque: el timbre, la olla a presión, las pisadas al subir y bajar una escalera, el carro del supermercado, el ruido de los coches, los perros “¿qué ruido es ese?” “¿dónde está?”, jugar a imitar el sonido…

Señalar y nombrar las partes del cuerpo o las prendas de vestir. Por ejemplo, al lavarse las manos y la cara, en el momento del baño o durante el juego con un muñeco… “¿Qué es esto?” “ ¿Dónde tienes la nariz?”  Nombrar las prendas con la que vestir a la muñeca y el lugar del cuerpo donde se colocan.

Cuando vea la televisión asegúrate de que el programa es adecuado para niños y verlo juntos comentando las escenas, opinando sobre las conductas de los personajes… poniendo palabras a las imágenes. «¡Oh, vaya! se le ha caído el bocadillo«

Juegos y juguetes

El juego tiene que ser divertido. Cuando jugamos con el niño, debemos partir de sus intereses; podemos proponerle actividades, pero es importante que sea él quien elija, respetando sus motivaciones y fomentando la iniciativa.

Hay diferentes tipos de juegos: motores y de interacción, de construcción, de ficción, de reglas…

  • Juegos de interacción adulto-niño como el pilla-pilla, escondite, corro, etc. 
  • Juegos con juguetes y objetos: un juego de tacitas, platos y cucharillas de plástico, una casita de muñecas, una pista de coches, unos animales… los disfraces, jugar a ser…. (doctor, papá, bombero, peluquero, etc.).

En esos momentos de juego aprovecha para:

  • Hacer onomatopeyas: miau”, “brum-brum”,uuuu” bajando por el tobogán, Mmmmm” al probar una comida…Introducir palabras y expresiones ¡Pasajeros al treeeen!”, ¡Qué rica está esta comida!” “¡adioooooos!”
  • Jugar juntos con palabras y sonidos:
    • Enséñale adivinanzas, poesías, retahílas, fórmulas para echar a suertes, canciones de corro, de comba…
    • Realizar onomatopeyas (sonidos de animales, de vehículos y del entorno).
    • Practicar juegos de mesa como dominós en imágenes, lotos de asociación, memorys, la oca, etc., que le ofrecerán ocasiones de practicar en situaciones más controladas, las palabras que vaya aprendiendo.
    • Jugar al Veo-veo.
    • Jugar a buscar palabras que empiecen por… que terminen por…
    • Jugar al un, dos, tres, nombres de… animales, frutas, comidas…

Leer cuentos y libros con fotos e imágenes

Elige libros que sean divertidos para tocar, con desplegables para que pueda descubrir sorpresas, donde ocurren cosas o están relacionados con acciones….

Mirar los dibujos a la vez, jugar con los desplegables, realiza comentarios y preguntas abiertas. Puedes cambiar la voz según los personajes, juega a equivocarte….

Cantar y escuchar canciones

Con ritmo y melodía apropiados enriquecerán su vocabulario. Las canciones con estribillos fáciles y repetitivos que permiten hacer gestos son muy útiles.

Bailar al ritmo de la música.

Algunas recomendaciones:

  • Hablar despacio, pronunciando bien.
  • Mostrar interés en lo que nos quiere contar y darle un tiempo para que se exprese.
  • Respetar los turnos de diálogo.
  • Hablar de cosas que interesen al niño.
  • Ser expresivos; utilizar gestos naturales para facilitar la comprensión.
  • Evitar corregir su pronunciación en exceso, pues podría volverse inseguro y reducir la comunicación.
  • Cuando pronuncie mal, no le pidas que lo repita, dale el modelo correcto. Por ejemplo, si dice la anja etá ica”, tú puedes decir:  “sí, la naranja está rica”.

Autor pictogramas: Sergio Palao; Procedencia: ARASAAC (http:/arasaac.org); Licencia: CC (BY-NY-SA)

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