El martes 29 de octubre asistimos a una jornada sobre la violencia obstétrica ejercida sobre las mujeres en el ámbito perinatal (durante el parto) y postnatal (después del parto) en el Espacio EMMA de Igualdad.

La lucha porque la violencia obstétrica (V.O.) se reconozca a nivel legislativo como violencia de género lleva a las profesionales del ámbito a cuestionarse su trabajo y su papel en la vida de las mujeres. Se trata de un tipo de violencia invisibilizada que vulnera los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, ejerciendo abusos y violencia sobre su cuerpo por parte del personal sanitario. Estas ponencias se centraron en analizar la V.O. ejercida a la hora de dar a luz y después de hacerlo, pero, podemos extrapolarla a cualquier consulta médica.
Tuvimos el placer de empaparnos de grandes ponencias impartidas por importantes profesionales; comenzó la jornada con la mesa jurídica protagonizada por Cira García (magistrada del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Getafe) y Paloma Torres (abogada cofundadora de Medusa-Derechos Humanos). Esta mesa proporcionó significativos datos sobre casos de mujeres que han sufrido este tipo de violencia de género y su análisis además de la observación y el estudio de las leyes que tratan de respaldar a las víctimas.

La jornada concluyó con la mesa de salud, protagonizada por las siguientes referentes: Alberta María Fabris (ginecóloga y obstetra) que expuso experiencias personales como profesional en el ámbito que suele oprimir los derechos de las mujeres, proporcionando pautas sobre cómo actuar frente a casos concretos. Nahia Alkorta (autora del libro Mi parto robado), víctima de violencia obstétrica, expuso su experiencia sobre cómo las Instituciones maltratan a las mujeres víctimas una vez inician el proceso de denuncia, nos contó lo que supone para ella llevar 12 años de proceso judicial sin apenas resultados. Por último, Lucía Martínez (matrona y sexóloga) aportó datos desconocidos y muy interesantes sobre el papel crucial que juegan las matronas en el proceso del embarazo y el parto de las mujeres y la poca importancia y espacios que se las proporciona.
En definitiva, la jornada nos encantó en su totalidad, superó todas nuestras expectativas y nos aportó nuevas ideas y pensamientos basados en datos reales que no conocíamos.
Sin duda, asistiremos a la próxima jornada contra la violencia machista que proponga el Espacio EMMA.
Carla Corral Barbosa.
