Las líneas básicas de nuestro proyecto educativo son:
- Educar en los valores propios de una sociedad democrática: teniendo en cuenta la libertad y la responsabilidad, solidaridad, tolerancia, diálogo, respeto, espíritu democrático y crítico, así como hábitos saludables para la salud y un desarrollo sostenible.
- Atender a los diferentes ritmos evolutivos de aprendizaje y capacidades intelectuales apoyando a aquellos alumnos que lo necesiten para alcanzar su máximo desarrollo.
- Orientar hacia la promoción individual y colectiva de las capacidades para vivir en sociedad; fomentando la autoestima, el autocontrol, la creatividad y la empatía, lo cual les permitirá más adelante, hacer frente a determinados riesgos y a adaptarse a su futuro con mayores garantías de éxito.
- Estimular y potenciar la curiosidad con el mundo que nos rodea (naturaleza, organizaciones sociales, cultura) y el deseo de comprenderlo, respetarlo y mejorarlo.
- Favorecer una metodología innovadora, a través de diferentes técnicas para enriquecer el proceso de enseñanza-aprendizaje. Incluyendo para tal fin la utilización de las Tecnologías de la Información y la comunicación.
- Impulsar el uso del lenguaje para que los alumnos sean capaces de: expresar sentimientos, utilizar el diálogo como estrategia para que puedan interiorizar, y conseguir que disfruten con la utilización del lenguaje escrito.
- Promover el uso de instrumentos que fomenten la comunicación entre los diferentes miembros de la comunidad educativa.
- Estimular la formación permanente del profesorado y el resto del personal para conseguir mayores conocimientos y consecuentemente se refleje en su labor con los alumnos.
- Entendemos el respeto como primer principio incuestionable y exigible entre todas las personas que formamos esta comunidad educativa.
- Potenciar una formación integral, total y armónica, producto de la educación y de una instrucción de calidad acorde con las expectativas y continuidad de esa educación de nuestros alumnos y de sus familias.
- Concebir el aprendizaje como un proceso en el que el alumno es el sujeto activo y el profesor asume el papel de mediador y motivador.
- Potenciar los valores de respeto, tolerancia y compañerismo, entendidos como necesarios para conseguir la solidaridad, la generosidad y la ayuda mutua que debe presidir la relación entre los alumnos.











