Escuela Infantil de 0 a 3 años 

                          Un lugar donde ser y crecer

Casiopea es una escuela activa y respetuosa con la infancia y con sus ritmos, que permite SER y ESTAR. Que confía en que niños y niñas son sujetos llenos de competencias, capaces de desarrollarse de forma autónoma y armónica, conquistando por sí mismos, los diferentes hitos del desarrollo, mientras son escuchados, mirados y respetados por sus acompañantes y figuras de referencia. Por ello, la base de nuestro enfoque metodológico  es la confianza, el respeto, la empatía, la escucha y el fomento de espacios que ayuden a los niños y niñas a construir situaciones de aprendizaje, que les ayude a formar su propia identidad.

Entendemos Casiopea como una escuela abierta que acoge a las familias, y las hace partícipes del día a día de sus criaturas de una forma activa y viva. Creando momentos de encuentro durante el curso escolar, que nos ayudan a ser una escuela que se desarrolla en armonía y favorece el bienestar de todas las personas que la forman.

Nuestro proyecto educativo está sostenido por diferentes enfoques metodológicos, que tienen en común ver a los niños y niñas como protagonistas activos de su aprendizaje. Algunas de ellas son:

La neurociencia, gracias a la cual podemos comprender el desarrollo del cerebro de los niños y niñas, y cómo acompañarles validando aquello que están sintiendo en todo momento.

El enfoque Reggiano, en el que las familias son un pilar fundamental en la escuela y crea espacios llenos de vida para que las criaturas puedan desarrollarse.

Emmi Pikler, que nos ayuda a comprender la importancia del movimiento libre, fomentando el desarrollo cognitivo y psicomotor de los niños y niñas.

La pedagogía Waldorf. Creada por el filósofo austriaco Rudolf Steiner. En la cual se fomenta el juego libre y creativo, a menudo con materiales naturales y sencillos (madre, lana, telas, latón) que estimulan la imaginación y se le da la importancia que merece al uso de rutinas.

La psicomotricidad vivenciada de Aucouturier, que tiene como eje el placer de la acción y el movimiento, y cómo a través de él, las criaturas pueden expresarse y conocer sus límites y capacidades de forma autónoma.

Lev Vygosky, el célebre psicólogo ruso, nos aporta su concepción de que los niños interiorizan las normas culturales, los roles sociales o las habilidades interpersonales a través del juego.

»Intentar enseñar a un niñ@ algo que pede aprender por sí mismo no solo es inútil, sino también perjudicial» Emmi Pikler

EducaMadrid, Plataforma Educativa de la Comunidad de Madrid