Mordiscos y arañazos en el nivel de 0 a 3 años: una etapa de aprendizaje
Queridas familias:
En etapa educativa es frecuente que aparezcan conductas como los mordiscos, arañazos o empujones entre compañeros. Entendemos que esto puede preocupar, pero queremos transmitiros que se trata de un comportamiento normal en esta etapa del desarrollo y que, con acompañamiento adecuado, se supera.
¿Por qué ocurren?
A esta edad, los niños y niñas:
- Están explorando el mundo y todavía no tienen un lenguaje verbal suficiente para expresar lo que sienten.
- Pueden recurrir al mordisco o arañazo para comunicar emociones (frustración, alegría intensa, cansancio, enfado…).
- Están en pleno proceso de aprendizaje social y aún no saben resolver conflictos de forma adecuada.
- La curiosidad sensorial también influye: morder o tocar es parte de su manera de experimentar.
¿Qué hacemos en la escuela?
- Intervenimos de inmediato, separando con calma a los niños.
- Ponemos palabras a lo ocurrido, ayudando a expresar lo que sienten: “Querías ese juguete y te has enfadado”, “Te has asustado cuando te arañaron”.
- Presentamos alternativas, mostrando como se encuentra el compañero con el que ha surgido la disputa, o explicándoles cómo pedir las cosas, de una manera simple, que les ayude a comprenderlo.
- Trabajamos diariamente en la educación emocional, la convivencia y el uso del lenguaje.
¿Qué podéis hacer en casa?
- Validar sus emociones: ayudarles a nombrar lo que sienten (“estás enfadado”, “estás triste”).
- Ofrecer modelos de comunicación: enseñar frases simples para pedir, esperar o rechazar.
- Evitar etiquetas.
- Mantener la calma: con el tiempo y la guía adecuada, estas conductas van desapareciendo.
Un camino de acompañamiento
Los mordiscos y arañazos no son señales de agresividad futura, sino parte de un proceso de maduración. En la escuela y en casa, trabajando juntos, ayudamos a los niños y niñas a aprender a convivir, compartir y expresar lo que sienten de manera positiva.
Estamos disponibles para resolver cualquier duda y para acompañaros en este proceso de crecimiento.
