ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD EN NUESTRO IES

Nuestro centro tiene una larga trayectoria en atención a la diversidad, tanto de alumnado con discapacidad, como de aquellos con alguna necesidad específica de aprendizaje (dislexia, TDAH…) o con necesidades asociadas a altas capacidades.

Somos centro preferente de alumnado con algún tipo de alteración musculoesquelética (desde el año 2007), así como de alumnado con autismo (desde el año 2019). Esta doble preferencia nos permite contar con mayores recursos personales y materiales para poder atender a este alumnado (disponemos de dos técnicos educativos, un técnico integrador social y fisioterapeuta), así como poner en marcha proyectos y actividades específicas que favorecen el desarrollo socioemocional de todo el alumnado, mejoran el clima de convivencia, que favorece el aprendizaje y ayuda a toda la comunidad educativa.

Como centro preferente con este doble perfil de necesidad (alumnos con discapacidad motora y / o autismo), tenemos el reto de hacer realidad la inclusión de todo el alumnado, con algún tipo de necesidad o sin ella, a través de adaptaciones metodológicas y organizativas tanto a nivel de aula como de centro, y con un especial seguimiento de nuestro departamento, así como del profesorado de apoyo, tutores y Jefatura de Estudios.

Ser adolescente en estos tiempos sabemos que requiere una mirada amplia, visionando el adulto que pueden ser y serán, y entendiendo las necesidades como oportunidades para el autoconocimiento, el crecimiento y la autonomía.

Deseamos que el alumnado que escoja este instituto confíe en que aquí va a encontrar su sitio, se le va a entender, aceptar y escuchar.

FUNCIONES DEL DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN

El Departamento de Orientación facilita el desarrollo personal, educativo y profesional del alumnado a través del apoyo a los siguientes ámbitos que atiende de manera priorizada:

  • Plan de Apoyo al Proceso de Enseñanza-Aprendizaje diseñado para alumnado con cualquier tipo de necesidad en su aprendizaje. En este área realizamos la evaluación psicopedagógica cuando es necesario, orientamos en la realización de adaptaciones curriculares para el alumnado que lo necesita, asesoramos en las adaptaciones a la evaluación que precisan los alumnos con TDAH, dislexia y otras necesidades de aprendizaje, o en las de enriquecimiento de alumnado de altas capacidades intelectuales…en definitiva, ayudamos a ajustar la respuesta educativa.
  • Plan de Acción Tutorial mediante la atención individualizada al alumnado y a sus familias. Aquí tienen lugar todas las actividades que se realizan en tutoría en ESO y Bachillerato (actividades tanto internas como externas) pero también otras acciones transversales como son las relacionadas con la convivencia y la vida del centro.
  • Plan de Orientación Académica y Profesional orientando y asesorando al alumnado en la toma de decisiones académica y profesional.

NUESTRO ENFOQUE DE LA ORIENTACIÓN: APOYAR UNA ETAPA VITAL FUNDAMENTAL

El Departamento de Orientación tiene un enfoque sistémico y multidisciplinar hacia los retos que nos plantea la educación. Considera fundamental el trabajo en equipo y coordinado de toda la comunidad educativa, así como el apoyo a las familias en situaciones de vulnerabilidad psicosocial o emocional.

Sabemos que la adolescencia plantea nuevos retos en gran parte del alumnado que pueden desconcertar a muchas familias, y por ello desde el departamento de orientación deseamos ser un apoyo en esta etapa educativa, de asesoramiento y de búsqueda de soluciones conjuntas que faciliten la toma de decisiones en la respuesta educativa, así como en las elecciones académicas y profesionales que tomarán sus hijas e hijos.

Sabemos de siempre que la adolescencia es una etapa de cambios bio-psico-sociales. Comienzan la etapa de ESO siendo la mayoría aún un poco niños, y en breve tiempo observamos cambios que nos desconciertan y a menudo asustan como adultos. Con los avances en neurociencia, hoy sabemos que estos cambios en las y los adolescentes tienen además una base en el desarrollo cerebral, que explican en gran parte sus cambios de humor, enfrentamientos con la autoridad, momentos de aislamiento, el deseo de asumir retos (algunos de ellos entrañando riesgos), y la necesidad de sentir pertenencia a su grupo de iguales.  Por nuestra parte, como docentes, tenemos la responsabilidad y el enorme privilegio de poder acceder a ellos en este momento único y crucial, apoyándoles en la toma de decisiones, ayudándoles a gestionar y canalizar adecuadamente sus emociones, ofreciéndoles un espejo para conocerse a ellos mismos, reflexionar sobre su vida, su futuro y formarse como futuros adultos libres, autónomos, responsables y felices.

Os compartimos un Decálogo que compartimos los miembros del Departamento de Orientación con el deseo de que sirva para la reflexión para padres y docentes y nos ayude a saber acompañarles y transitar de la mejor manera esta etapa:

DECÁLOGO PARA SABER ACOMPAÑAR EN LA ADOLESCENCIA

Tomado de “Criterios optimistas para trabajar al lado de los adolescentes” (del libro de Jaume Funes Arteaga: “Ideas Clave: Educar en la Adolescencia”. Editorial Grao. 2010).

1. Ajustar el enfoque de la mirada. Evitemos comenzar por verlos como un problema (pocas veces lo son), e intentemos descubrir en primer lugar las necesidades y no “sus adolescencias”. Saber distinguir entre aquello que debemos esperar de ellas y ellos ahora y aquello por lo que habrá que saber esperar a que pase su adolescencia.

2. Aprender a ver, a observar, a conocer los significados y los sentidos de sus vidas, a saber preguntar sobre lo que viven. No se puede trabajar con ellas y ellos sin tener curiosidad permanente por su mundo, sin intentar estar algo al día sobre sus realidades, sin observar cómo van cambiando, sin conocer sus argumentos y sus significados.

3. Recordar que tener conflictos no es tener problemas (éstos aparecen cuando no conseguimos encontrar la respuesta adecuada). No siempre nos necesitan y hay que aceptar que crecen, nos descolocan y nos utilizan para afirmarse. Muchos conflictos tienen que ver con los climas en los que se desenvuelven, con las dinámicas de la clase o con las confrontaciones entre formas diferentes de ejercer la adolescencia.

4. No olvidar que la adolescencia también es un tiempo demalestares”. Aunque el sentimiento dominante en sus vidas suele ser la felicidad, también son sujetos frágiles, llenos de interrogantes vitales, inmersos en una atmósfera de alta intensidad emotiva, que prueban y ensayan a recorrer un camino que desconocen.

5. Considerar la escuela como un importante territorio adolescente. Se trata de un contexto básico para practicar “sus adolescencias” que requiere formas singulares de organización. Una parte significativa de lo que son tiene que ver con la escuela a la que acuden, con el ideal de adolescente que ésta reclama, con las adolescencias que conviven en ella, con las agrupaciones que crea, con las formas de enseñar y aprender.

6. Construir espacios de influencia educativa a su alrededor. No estamos solos trabajando con ellos y ellas (no deberíamos estarlo). La adolescencia requiere personas adultas diversas, formas de trabajo en red, formas de trabajo compartido entre profesionales de dentro y fuera de la escuela, de los diferentes ámbitos en los que se mueven. Las madres y padres también se angustian. A algunas compañeras y compañeros les sacan de quicio. Los vecinos es posible que se pongan en plan persecutorio… No sólo se trata de trabajar con otros, sino también de ganar adeptos para una relación sensata con los adolescentes, que tanto necesitan.

7. Suprimir la distancia, construir la proximidad. Aceptar convertirse en adultos próximos. Aceptar ser un profe enrollado que es buen profe, un tutor disponible, una tutora receptiva, una madre o un padre que se angustia pero que entiende a su hijo. Sólo intentando estar cerca, disponibles y receptivos, podremos influir en sus vidas.

8. Querer acompañar. Se trata de hacer de mentores, de tutores, de personas adultas que están cerca de ellos un cierto tiempo. Consiste en recorrer a su lado parte del camino, sin intromisiones pero con capacidad de comprender lo que les pasa, disponibles para ayudarles a ordenar sus crisis, a salir de sus incertidumbres.

9. Controlar la angustia que nos producen sus riesgos. Garantizar que no se destruyen. No nos interesa (difícilmente lo conseguiríamos) que sean sujetos amuermados y, dado que sus vidas están atraídas por los riesgos, conviene en primer lugar reducir la probabilidad de que se produzcan daños asociados irreversibles. Después no hay que buscar seguridades falsas, sino capacitarlos para gestionar los riesgos.

10. Dejar de considerarles menores y tratarlos como sujetos responsables, servir para que construyan sus límites. Aprender a tomar decisiones y a asumir de manera progresiva responsabilidades en todos los ámbitos de su vida y no sólo en los que nos convienen a los adultos. En la adolescencia se educa de muchas maneras, aunque sólo en contadas ocasiones se hace mediante la imposición. Pero las personas adultas también están para mandar y, en algunos casos, establecer un límite.

En el caso de que como familia necesites contactar con el Departamento de Orientación, escribe, con copia al tutor/a de referencia de tu hija/o a: deporientacion.ies.aldebaran.alcobendas@educa.madrid.org