El Estreptococo del grupo A o Estreptococo Pyogenes, es una bacteria que ha saltado a la actualidad porque en Reino Unido ha habido varias muertes asociadas a la infección. Aquí en Madrid, ha habido algunos casos también de infección, y dos menores fallecidos.
Después de la pandemia por covid19, y la viruela del mono, cada vez que hay una noticia en la que se habla de una infección por virus o bacteria, todo el mundo entra en pánico y pensamos que la historia volverá a repetirse. La verdad es que el Estreptococo es una bacteria ya conocida en Medicina, sobre todo por los pediatras, y que causa infecciones leves la mayoría de las veces.
Seguro que muchos de vosotros en algún momento habéis tenido amigdalitis y al acudir al médico os han recetado antibiótico, verdad? Pues estas amigdalitis, están causadas la mayoría de las veces por esta misma bacteria.
Si la infección está controlada y se ubica en las amígdalas, tendremos este cuadro, pero otras veces evoluciona algo más, y entonces tendremos la también conocida Escarlatina.
En esta ocasión el Estreptococo causa además de la amigdalitis, fiebre y un exantema llamativo de color escarlata ( de ahí el nombre) que ocupa gran parte del tórax y los pliegues cutáneos. Además, la lengua se pone de color rojo intenso con unos puntitos blancos que se conoce como «lengua de fresa», y al 4º o 5º día esa lengua pasa a tener un exudado blanco pero permanecen esos puntitos que ahora veremos más rosados.
Estos son los dos cuadros más habituales de infección por Estreptococo del grupo A. Como en todas las infecciones, enfermedades , etc… siempre puede haber un pequeño porcentaje de casos que se compliquen, y sí, puede darse una sepsis que sería la infección de todo el organismo por esta bacteria. Normalmente cuando esto ocurre, suele ser en personas con más patología de base, inmunodeprimidas o situaciones especiales, aunque como en todo, hay excepciones.
ALERTAS SANITARIAS
Cuando varios casos de una misma infección coinciden en el tiempo, aparecen las «Alertas sanitarias», que es el mecanismo a través del cual los sanitarios son informados de que hay varios casos de una misma infección, y deben estar atentos para poder detectar dichos cuadros para que no se les escape ningún diagnóstico. Lo malo es que esas alertas a veces transcienden hacia la población, y cunde el pánico.
Lo que sucedió en Reino Unido fue que hubo 851 casos en la semana 46, respecto a 186 en los años anteriores. No saben aún a qué se debe este incremento, pero sí que no se trata de una nueva bacteria, cepa, ni nada por el estilo. Se cree que puede deberse al aumento de infecciones respiratorias este año, debido a su vez a la falta de exposición a infecciones virales los dos años anteriores a este. Normalmente las infecciones bacterianas se aprovechan de infecciones virales previas que ya han debilitado las defensas, así que esta teoría sería bastante posible.
En España no sabemos aún si hay una diferencia respecto a otros años, ya que no se trata de una enfermedad de declaración obligatoria y por tanto cuando hay casos de esta enfermedad no se comunican y no se registran los casos.
Sin embargo, y para tranquilidad de todos, en España la Sociedad Española de Infectología Pediátrica sí lleva un registro de las infecciones graves que se dan por Estreptococo A, así que llegado el caso, si hubiera que alarmarse de verdad, serían ellos los que verían ese aumento de la incidencia de casos graves. Actualmente los Sistemas Sanitarios se encuentran en «vigilancia activa» de los casos de infección por Estreptococo A.
CÓMO SE CONTAGIA
Se contagia a través de gotitas respiratorias, contacto con mucosa oral o nasal y contacto con secreciones respiratorias
Para evitar el contagio, nada nuevo:
-Calendario vacunal al día: Así evitaremos que nuestras defensas se vean debilitadas por infecciones víricas o bacterianas que podemos ahorrarnos gracias a la vacunación.
-No exponer al entorno familiar, escuela infantil o colegio, a menores con esta enfermedad en curso hasta que no hayan pasado al menos 24h desde que se finalizó el tratamiento antibiótico y estén asintomáticos.
-Correcta higiene de manos.
-Correcta higiene respiratoria.
-Y en el caso de niños pequeños, confiad 😉 porque es difícil evitar el contacto cercano con secreciones, mucosas, saliva, etc.. en escuelas infantiles o cuando se juntan pequeñines en un mismo espacio.
-Si síntomas compatibles: dolor moderado de garganta, fiebre, dificultad para tragar alimentos o bebidas, babeo constante ( debido al dolor por tragar la saliva), acudir al pediatra/médico.
A mí me gustaría por tanto hacer una llamada a la calma, ya que los médicos están más que acostumbrados a ver estos cuadros, y además, tiene tratamiento antibiótico que funciona muy bien.