La semana pasada el alumnado de 4ºESO tuvo la oportunidad de aprender a esquiar en Panticosa. No solo disfrutaron de la nieve, sino que también mejoraron su competencia comunicativa en inglés. Nuestros compañeros Jesús Sevillano, profesor de inglés, y Juan Luque, de educación física, les acompañaron en esta inolvidable experiencia. A continuación os dejamos la crónica del viaje.

Día 1: 5 de Febrero – ¡Empezamos la Aventura!

«La montaña no es un obstáculo para la diversión; es la diversión.»

Iniciamos el viaje con entusiasmo y emoción desde el IES Gómez-Moreno a las 7:30. El viaje en autobús se ha hizo muy ameno con dos paradas: la primera a media mañana para almorzar algo y desperezarnos del madrugón; y la segunda en Huesca capital para alimentarnos y coger fuerzas de cara a la tarde-noche en el balneario de Panticosa y la ruta de senderismo prevista por Naturenglish. Realizamos una ruta en las proximidades del alojamiento, un sitio con un encanto natural por su naturaleza y sus vistas. 

Día 2: 6 de Febrero – Primer Día en las Pistas

«Cada caída es una lección que nos acerca a la maestría.»

Primera toma de contacto con la nieve para todos nuestros alumnos. La mañana comenzó con la primera experiencia de las sensaciones al llevar botas de esquí puestas durante un día (no pain, no gain). La mayoría de alumnos comentaban al acabar la jornada que sentían que sus pies ahora pensaban menos, que sentían como si fuera plumas.

Una vez rompieron la barrera del miedo a la primera vez en algo en la vida, todos acabaron con ganas de más y de mejorar al día siguiente.

Lo más importante fue la sensación de satisfacción, esfuerzo y aprendizaje de un nuevo deporte, en un magnífico ambiente en la montaña disfrutando del silencio y de las vistas. Todos comenzaron con los gestos técnicos básicos de la cuña/pizza y los más avanzados consiguieron empezar a realizar paralelos.

Por la tarde, llevaron actividades de Yoga y baile, donde los alumnos de 4ºA fueron el alma de la fiesta, poniendo en práctica los pasos aprendidos durante las clases de educación física, y mostrando sus coreografías creadas durante las clases.

Día 3: 7 de Febrero – Descubriendo Nuevas Rutas

«Explorar es descubrir lo desconocido, y cada pista de nieve en la montaña es una nueva aventura.»

En el segundo día, empezaron a recoger los frutos sembrados en el día anterior. Empezaron a realizar pruebas técnicas con palos clavados en la nieve para esquivar, y poco a poco fueron aumentando la dificultad de los ejercicios pasando de la técnica de pizza o cuña a realizar paralelos. Empezaros a sentir la velocidad, al pasar de una pista de iniciación verde a una azul.

Por ello, la mayor alegría fue cuando todo el grupo consiguió descender una nueva pista de un poco más de dificultad del día anterior, e incluso algún valiente avanzado, se animó a acompañar a los profesores a realizar una pista más larga. Ya que estas dos primeras, eran de apenas 500m, pero los más lanzados, consiguieron hacer una pista de unos 2km.

Sobre todo, ya muchas empezaron a levantar la cabeza mientras esquiaban y disfrutar de la majestuosidad de la montaña.

Por la tarde, nos tocó el gran día, que viene muy bien tras tres días esquiando. Fue el día del balneario de Panticosa. Sauna, piscina climatizada, contrastes de frío-calor, chorros en las cervicales, y todo ello coronado con una piscina caliente con vistas a la montaña, donde había tumbonas acuáticas, desde donde disfrutar del atardecer mientras el sol se escondía tras los picos de las montañas nevados.

Día 4: 8 de Febrero – Diversión en Equipo

«La montaña es el lugar donde los amigos se convierten en familia.»

En este día, las anécdotas ya se contaban a cientos. Cada caída, cada logro superado y cada inconveniente eran motiva de diversión y de superación. Se escuchaban durante los descansos, los primeros gritos de alegría de aquellos alumnos que no se habían caído, las risas de aquellos que se habían dado algún golpe sin daños graves que lamentar.

Además, los más avanzados, empezaron a ayudar a sus compañeros para que todos pudieran disfrutar de las pistas grandes, y se creó un grupo que empezó a ser una familia, dónde todos querían divertirse y aprender. A pesar, del dolor tras cada caída, estaban entusiasmados con levantarse y volver a bajar. Algunos con menos caídas, otros con más velocidad, otros haciendo la celebración de Bellingham, incluso algún valiente ya empezaba a esquiar de espaldas a la pendiente.

Por la tarde, fue el momento de visitar Jaca, y tener su momento de disfrute, descubriendo una nueva ciudad, con la majestuosidad de la ciudadela. Y por supuesto, de party time donde se juntaron todos los grupos de Naturenglish para disfrutar de un espacio acondicionado con música y luces de neón. No pararon de bailar, hasta que llego el momento de encender las luces e irse a la cama para disfrutar del último gran día.

Día 5: 9 de Febrero – Despedida con ALEGRÍA

«Cada descenso tiene un final, pero la alegría por la experiencia perdura.»

El día de los miedos a las despedidas, de las últimas bajadas con la incertidumbre de cuándo podrán volver a disfrutarlas, de los comentarios de los alumnos que no quieren que se acabe, de la pena a despedirse de los amigos hechos de otros centros, y de los monitores con los que han aprendido inglés, esquiar y disfrutar juntos. A pesar del dolor de las botas que parecen hechas de cemento, de las caídas por evitar a otro compañero que se ha caído delante, por ese momento de nerviosismo al coger velocidad y no saber si podrás frenar. Todo ello, lo bueno y saber reírse de lo malo, y aprender de los errores, ha hecho que como profesor me siento super orgulloso de mis alumnos, por haberles podido brindar esta experiencia que para mí es única, y que se lleven momentos que nunca olvidarán.

La comida la adelantamos a las 12:00 para poder disfrutar después de las ultimas bajadas hasta las 14:00, donde dejaríamos todo nuestro material deportivo atrás y comenzaríamos el camino en autobús hacia Madrid. Lo mejor fue la satisfacción de los alumnos por haber podido descender casi todas las pistas abiertas disponibles, casi todos querían más, querían superarse y esquiar las más difíciles, pero no es recomendable arriesgarse el último día. Es mejor quedarse con la miel en los labios y ese dulzor para poder repetir en un futuro próximo.

Mi reflexión final, es que fue un viaje inolvidable con altos y bajos, pero en el que los alumnos aprendieron a convivir, a cooperar, a superarse, a no rendirse, a caerse y mejor aún, a levantarse. Y todo ello de manera divertida y en la naturaleza. ¿Qué más se puede pedir?La mañana nos despertó con un paisaje nevado, fue un contraste que algunos aun creían que estaban soñando. El amanecer nos trajo un balneario repleto de nieve, aproximadamente 50 cm de nieve. Y lo mejor, es que pudieron disfrutar de esquiar con nieve virgen y sintiendo los copos sobre su cuerpo.

Como colofón final tuvimos una vuelta en autobús anecdótica: la huelga de tractores nos pilló en Zaragoza y tuvimos que buscar soluciones a cada instante que iba avanzando el viaje ante la incertidumbre de cuánto íbamos a tardar. Realizamos dos paradas cuando en principio solo teníamos programada una. Tomamos unos bocatas riquísimos que nos supieron a gloria tras ocho horas de autobús desde Panticosa a Lodares. Debido a los inconvenientes del trayecto tuvimos que cambiar de conductor en las cercanías de Guadalajara y por fin a las 00:35 llegamos al IES Gómez-Moreno.

En definitiva, todo pasa por algo, y los inconvenientes en el camino nos hacen disfrutar mucho más de las cosas buenas de la vida. Gracias a todas y cada una de las personas que han formado parte de este viaje, desde el conductor, profesores, monitores, cocineros, y como no, gracias a los alumnos, cuyo comportamiento y esfuerzo han sido de 10. Os quiero mucho, con vosotros iría al fin del mundo.

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