Sentir la fuerza de la ópera desde las butacas del Teatro Real es una de esas experiencias que se quedan grabadas a fuego en la memoria. Para nuestros ganadores de ESÓpera, el ensayo general de “La novia vendida” el pasado viernes no fue solo un espectáculo, sino el broche de oro perfecto a una semana difícilmente igualable.
Este viaje entre bambalinas comenzó el jueves con un encuentro exclusivo con la responsable de producción técnica: Observar el complejo engranaje que sostiene el escenario y conversar sobre los desafíos de un montaje profesional fue, en definitiva, ponerle rostro y voz a la magia invisible del teatro, dejando patente el rigor y la pasión que exige el arte al más alto nivel.
Nos sentimos profundamente orgullosos de este premio, pero sobre todo de ver cómo nuestros chicos conectan con el arte. Seguiremos impulsando este tipo de iniciativas; estamos convencidos de que apoyar el talento de nuestro alumnado y acercarles la Cultura con mayúsculas es la mejor inversión en su futuro.

