Un viaje al pasado

El tiempo desplegó su manto dorado y nos invitó a un festín de historia.
Era el sonido de las espadas, era el murmullo de los mercaderes, era el perfume de la leña ardiendo en el aire.
Era el susurro de la Edad Media abrazando nuestros pasos.
Nos convertimos en viajeros de un siglo lejano, explorando el mercado como quien navega en un mar de sueños olvidados.

La Danza del Oso

La danza del oso tiene sus raíces en tradiciones culturales y folclóricas que se han transmitido a lo largo del tiempo en diferentes regiones, especialmente en Europa y América. Es una forma de espectáculo en la que una persona, disfrazada de oso, realiza movimientos que imitan a este animal, generalmente acompañado de música y a veces con un toque humorístico o festivo. Esta danza suele estar vinculada a celebraciones, festivales o rituales tradicionales, y en algunos casos, se ha utilizado como una forma de entretenimiento.

¡Y cómo no! No podíamos dejar de bailar esta danza tan popular, ¿O acaso lo dudabais? Nos pusimos manos a la obra y después de muchos ensayos.

«La Danza del oso» se hizo realidad, en la que tanto nuestro alumnado como nuestro ya conocido cuerpo de baile danzaron con mucho entusiasmo y destreza. Esta coreografía, rica en tradición e historia, no solo desplegó su talento, sino también su alegría, nerviosismo y saber hacer.

Se tuvo que realizar dos danzas, para que todos los chicos y chicas del cole pudieran disfrutar y ser los protagonistas.

Seguro que os estáis preguntando: ¿Y quién es el oso? Pues os voy a sacar de dudas…, el protagonista fue… «El oso Miguel», que como sustituto del oso principal sacó todas sus garras y dotes de actor para iniciar la danza. Ya os digo que le hemos fichado para otros papeles futuros (ja, ja, ja…).

El oso Miguel al inicio del baile representando su papel
Dos de nuestros participantes medievales esperando su turno para el baile

Un mercado medieval en vivo

El colegio cobró vida con un vibrante mercado medieval que recorrió todos los sentidos. Cada espacio estaba meticulosamente diseñado para replicar los distintos puestos comerciales del siglo XV, donde nuestros guerreros y guerreras no solo aprendieron sobre el pasado, sino que también tuvieron la oportunidad de participar activamente.

Puesto de textiles: La clase de infantil llenó de todo tipo de telares y tejidos tradicionales su puesto medieval. Nuestros guerreros y guerreras pudieron sumergirse en la artesanía medieval, literalmente, porque nuestra compañera Martha se puso a jugar con las telas, realizando una sesión de psicomotricidad de lo más entretenida.


Degustación culinaria: La clase de EBO1 nos preparó unos manjares medievales exquisitos en su puesto «Mena-Becerra», llenando de aromas la salita linda, con los que se nos hacía la boca agua: quesos, hortalizas, panes,…..


Plantas y especias: La clase de EBO2 buscó el mejor rinconcito de la salita linda para exponer su puesto (con toldo incluido), en el que los olores que desprendían las plantas y las especias inundaron el rincón de paz, relajación, sosiego. Todos disfrutaron de los distintos aromas y se llevaron una bolsita con diferentes especias y hojas de plantas como regalo.


Espadas de globos: La clase de EBO3 creó un puesto de espadas llamado «Espadoflexia»; decir tiene que en la época medieval eran imprescindibles. ¡Un desafío divertido!: En el puesto nos hicieron una demostración de cómo hacer espadas con globos de formas distintas; todos nuestros guerreros y guerreras estuvieron muy atentos a la explicación y se llevaron de regalo una de las espadas.


Jabones caseros: La ciencia fue la protagonista en esta experiencia sensorial. Los chicos y chicas de EBO4 prepararon jabones utilizando ingredientes naturales y experimentando con sus manos. Durante su exposición en el mercado medieval, todos nos llevamos un jaboncillo de regalo, además de oler todos y cada uno de los ingredientes que utilizaron para realizar dichos jabones.


Tienda de juguetes: El aula de Talleres formativos puso todo su empeño para disfrutar de una actividad llena de creatividad; los niños experimentaron la alegría de jugar con juguetes hechos a mano. Fue una oportunidad perfecta para desarrollar su motricidad fina y seguimientos visuales, mientras revivían juegos y entretenimientos medievales.


Puesto de zumos: Uno de los puestos más intrigantes fue el dedicado a las bebidas tradicionales, preparado por Ana, la logopeda del Centro, donde tuvieron la oportunidad de explorar su sentido del gusto y la capacidad de elección, fomentando así la toma de decisiones. Se ofrecían dos opciones: o vino tinto o vino blanco (tranquilos, que las bebidas no llevaban alcohol), permitiéndoles experimentar de manera segura las diferencias en sabor, aroma y color.


Como veis, recreamos un mercado medieval lleno de estímulos para nuestros guerreros y guerreras, nada que envidiar a los mercadillos reales, pero hemos sido videntes para el futuro.

Para cerrar este día inolvidable, el colegio se transformó en un fotomatón donde todas las clases posaron con sus disfraces y accesorios medievales. Estas fotos no solo servirán como recuerdos preciados de un día único, sino que también os permiten a las familias compartir este viaje histórico, mostrando orgullosas los logros y aprendizajes de vuestras criaturitas.

Pondríamos todas las fotos, pero sería una entrada interminable; como resumen de la actividad, de lo bien que salió y ver la alegría de todos nuestros guerreros y guerreras disfrutando de este día, lo reflejamos en una sola foto.

Muchas gracias a todos por hacer realidad este sueño que desde hace mucho tiempo tenía en mente, gracias por vuestra dedicación y trabajo realizado con nuestros guerreros y guerreras en el aula y por la realización de vuestro puesto. Esta primera edición se realizó en la salita linda, pero para ediciones posteriores ya se pensará en hacerlo al aire libre, ¿verdad, Teresa? Qué bonito quedaría en el jardín…

Ya iremos pensando en ir ampliando el mercadillo o eligiendo otro tipo de puestos, ¿quién sabe? El tiempo lo dirá.

Ensayando para un puesto de maquillaje artesanal

El trabajo hecho con gusto y con amor, siempre es una creación original y única.

8 comentarios sobre “Un viaje al pasado

  1. Raúl

    ¡Qué divertido Cris! Parece que todos nuestros guerreros y guerreras, esta vez medievales, se convirtieron en auténticos expertos en viajes en el tiempo.
    Espero que el Delorean les devolviera sanos y salvos a su tiempo, después de la fiesta que se dieron en los terribles tiempos de la Reconquista 😝
    Me pregunto si en el próximo mercado medieval veremos a algún caballero o guerrera de brillante armadura o incluso a un mago o hechicera desplegando sus encantamientos.

    The magic is coming

  2. Cristina Autor del artículo

    Muchas gracias Raúl por tu comentario, todavía hay muchas cosas por enseñar en próximos mercadillos.😄😋

  3. Teresa

    Una experiencia fantástica, mucho trabajo de preparación, pero bien sabías tú que trasladándonos al medievo, íbamos a descubrir un mundo de sensaciones maravillosas, gracias, nos ha gustado muchísimo!

    • Cristina Autor del artículo

      Muchas gracias, sí es verdad que ha sido mucho tiempo de preparación, pero ni el tiempo ni el trabajo importa, lo mejor de todo es que lo hemos disfrutado junto con nuestros guerreros y guerreras. 😉😀

  4. Marisa

    Fue muy divertido para tod@s nuestr@s chic@s,una nueva experiencia, que por supuesto esperamos repetir el próximo curso. Agradecerte la idea de este mercadillo medieval, Cristina. Ya lo creo que pensaremos nuevos puestos que darán tanto color y nos harán disfrutar como lo hemos hecho este año.

    • Cristina Autor del artículo

      Muchas gracias Marisa, claro que daremos color y creatividad en nuevos puestos, en eso somos expertos.🥰

  5. Javier Yustas Casas

    Pedazo de trabajo el del mercadillo con ilusión y esperanza todo sale poco a poco.
    Esa labor que nos alegra cada día hacéis sacar una sonrisa a cualquiera que esté a vuestro lado cada día.
    Enhorabuena ese mercadillo eh eh .

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