¿Os acordáis de que estábamos en la situación de aprendizaje de «A la Rome me iría»? Pues aquí os vamos a contar cómo la preparamos, lo bien que nos lo pasamos y aprendimos con todas las actividades organizadas.
Para comenzar, os vamos a introducir en el principio de esta magnífica romería.
PREPARACIÓN Y CREATIVIDAD
El inicio de esta historia comienza con la elaboración de un cuento, «La Romería de las flores», la creación de un taller para hacer una flor con diferentes materiales, el trabajo realizado en cada clase con la preparación de un gran arco lleno de flores coloreadas para colocar en sus sillas y, como colofón, la participación de todas las aulas en el producto final, «La Romería de las flores».
En cada una de las actividades se ha buscado estimular los sentidos y favorecer la participación activa en un entorno natural, cercano y seguro.
Una experiencia inolvidable para sentir, oler y disfrutar.
CONTAMOS UN CUENTO
Para empezar, nos reunimos para contar un cuento cautivador sobre las flores, «La Romería de las flores», donde cada una de ellas tenía algo único que ofrecer: algunas eran suaves al tacto y otras desprendían un olor intenso.
Este cuento nos ayudó a conectar con la naturaleza y a preparar nuestros sentidos para todo lo que vendría después.

Después de contar el cuento, pasamos a la primera actividad sensorial: la estimulación táctil.
Nuestros guerreros y guerreras pudieron tocar las diferentes flores que trajeron; cada uno lo exploraba a su ritmo, descubriendo texturas suaves, rugosas, delicadas… ¡Toda una gran experiencia!



Después llegó el turno a la actividad olfativa: acercamos las flores para olerlas con calma, descubriendo distintas intensidades en sus aromas. Algunas eran suaves y relajantes, otras más intensas… ¡¡¡A todos les despertaba una curiosidad inmensa!!!




Y para terminar, disfrutamos de una actividad llena de energía: el movimiento. ¿Pensabais que no íbamos a mover esos cuerpos? ¡¡¡Conociéndonos es difícil!!! Nos dejamos llevar por diferentes ritmos musicales: rápido, lento, estatuas… Bailamos, nos movimos libremente y compartimos un momento de alegría en grupo que nos hizo vibrar a todos.



EL TALLER DE LAS FLORES
En esta actividad, todos participaron en un taller manipulativo y sensorial centrado en la elaboración de una flor utilizando como base una cartulina. Esta propuesta fue diseñada teniendo en cuenta las necesidades de cada alumno, priorizando la estimulación sensorial y la participación activa en todo momento.
La cartulina estaba preparada con la forma de una flor sobre la que se le fueron pegando diferentes materiales como papel pinocho, papel de seda, pompones, papel brillante, celofán de colores,…. . A través de la estimulación táctil y visual pudieron rasgar, pegar, presionar y pegar los diferentes materiales.






La variedad de texturas, colores y formas permitió generar una experiencia rica a nivel sensorial, facilitando la atención y el interés por la tarea. Asimismo, se ofrecieron los apoyos individualizados (físicos, gestuales o verbales) para asegurar la participación, respetando sus ritmos y capacidades.




Las flores elaboradas se colocaron en nuestro photocall el día de la Romería, contribuyendo así a crear un entorno festivo y significativo dentro del jardín del colegio.



LA GRAN ROMERÍA SENSORIAL
¡Y por fin llega la actividad final que tanto estábamos esperando! «La Romería de las Flores», en la que se ha preparado un recorrido sensorial diseñado cuidadosamente para nuestros guerreros y guerreras. Esta actividad nos ha permitido recrear un ambiente lleno de colores, aromas, sonidos y texturas, facilitando así la conexión con el entorno, aprendiendo a la vez que disfrutamos de un día encantador.
La mañana comenzó con la preparación de sillas de nuestros alumnos, convirtiéndolas en «carrozas» decoradas con arcos de flores de todos los colores. Todo indicaba que este no era un día cualquiera. Era el día de la romería.



EMPEZAMOS EL CAMINO
Nuestro jardín no tuvo nada que envidiar al «camino del Rocío»; ¡todos preparados para comenzar nuestra épica andadura!






La primera parada no estaba lejos; un photocall lleno de flores nos daba la bienvenida. Poco a poco se convirtió en una parada obligatoria para hacernos la foto que nos indicaba el comienzo del recorrido sensorial que prometía estar lleno de momentos alegres e inolvidables.






EL RINCÓN DE LAS TEXTURAS

Al principio del camino sensorial nos encontramos con el rincón de las texturas, flores de distintas texturas, suaves, rugosas, ásperas…, es un rincón en el que nuestras manos y nuestra piel son los protagonistas.






EL RINCÓN DEL COLUMPIO

Podemos considerar el columpio como un elemento de juego, pero nosotros vamos más allá. Además de diversión para unos o inquietud para otros, es una herramienta de estimulación vestibular en la que se percibe el movimiento. Hay quienes sonríen y buscan prolongar la actividad o quienes necesitan mantener un contacto físico, reducir la velocidad o incluso detener el balanceo.









EL RINCÓN DE LOS AROMAS
En el siguiente rincón nos encontramos con flores que nos ofrecían una gran variedad de aromas e intensidades. Comenzamos con olores suaves y agradables, favoreciendo la aceptación, y a continuación los aromas más intensos.
Algunos reaccionaban sonriendo a ciertos olores, mientras que otros manifestaban rechazo ante los aromas más fuertes.
Esta actividad no solo trabajó el sentido del olfato, sino que también promovió la comunicación, la interacción y el disfrute del entorno natural.










EL RINCÓN DEL MOVIMIENTO

¡Y por fin llegó lo que más nos gusta!, movernos al son de la música. En esta ocasión bailamos y nos movimos por todo el jardín al ritmo de la música y de las canciones que nos indicaban cuándo ir lento, rápido o teníamos que parar. La actividad ha permitido que nuestros guerreros y guerreras experimenten cambios y disfruten del movimiento.









La Romería de las Flores llegó a su fin, un pequeño encuentro grupal en el que se compartieron experiencias y sensaciones; favoreciendo la atención, la comunicación y lo más importante para nosotros, ver a nuestros guerreros y guerreras disfrutar desde el aprendizaje.





Una publicación excelente, Cris.
Logras estructurar la situación de aprendizaje de manera magistral, cuidando cada detalle: desde el gancho inicial con el cuento, que capta inmediatamente la atención de nuestro alumnado, hasta la ejecución del producto final, la romería.
Se percibe un esfuerzo de planificación exhaustivo que se traduce en una actividad sumamente significativa y bien ejecutada. Que puede servir de guía didáctica para cualquiera que busque implementar proyectos de este tipo.
Mi más sincera enhorabuena por este proyecto a todo el grupo del Despertar. Habéis conseguido transformar una temática tradicional en una oportunidad de aprendizaje excepcional. 👏👏👏👏👏👏👏👏
Muchas gracias Raúl, ha sido una situación de aprendizaje muy bonita de organizar, de preparar actividades adaptadas a nuestros alumnos y ver sus respuestas ante los estímulos presentados.
Por cierto, parece que hemos llamado al buen tiempo con esta gran Romería. 😉