Pero antes de nada debemos abordar otra cuestión:
¿Qué son los SAAC?
Para ello acudimos a la definición de manual, Los Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC) son formas de expresión diferentes del lenguaje hablado, que tienen como objetivo aumentar (aumentativo) y/o compensar (alternativo) las dificultades de comunicación y el lenguaje de muchas personas con dificultades en este área.
El uso de Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC) no es incompatible sino complementaria a la rehabilitación del habla natural, y además puede ayudar al éxito de la misma cuando esta es posible. No existe ninguna evidencia de que el uso de estos sistemas inhiba o interfiera en el desarrollo o la recuperación del habla, por lo que su uso es beneficioso como herramienta de apoyo para la comunicación e incluso para más aspectos tal y como desarrollaremos al final del texto, llegando a constituir un instrumento útil para el conjunto del alumnado.
¿Qué sistemas utilizamos?
Contamos con diferentes sistemas de símbolos, tanto gráficos (fotografías, dibujos, pictogramas, palabras o letras) como gestuales (mímica, gestos o signos manuales) y, en el caso de los primeros, requiere también el uso de productos de apoyo. Los diversos sistemas de símbolos se adaptan a las necesidades de personas con edades y habilidades motrices, cognitivas y lingüísticas muy dispares.
En ambos casos el nivel de complejidad y desarrollo de los mismos se adaptara a la capacidad cognitiva, lingüística y/o motriz del alumno.
Destacar brevemente que a nivel gestual podemos usar desde gestos naturales de fácil comprensión hasta el sistema bimodal o el LSE.
Símbolos gráficos, desde dibujos o fotografías hasta sistemas progresivamente más complejos como los sistemas pictográficos o la ortografía tradicional (letras, palabras y frases). Digamos que una progresión en complejidad podría ser la de objeto real, objeto simulado, fotografía, pictograma, ortografía tradicional.
Trazada esta descripción del marco general que constituyen los SAAC, hablemos ahora de los pictogramas:
Sistemas pictográficos.
Una primera explicación muy básica sería decir que hablamos de pequeños dibujos de índole simbólica que asocian una imagen a un concepto, persona, verbo u objeto. Los cuales parten de un diseño bastante estandarizado que permite su generalización pero que también da pie a una alta individualización para que el alumno logre unir significante y significado, nos permiten expresar deseos, instrucciones, necesidades, etc.
A priori su aplicación está pensada para alumnos que no tienen adquirido parcial o totalmente el proceso de lectoescritura o cuya comunicación oral presenta carencias debido a sus necesidades. Presentan una gran flexibilidad permitiendo partir desde aspectos muy sencillos a otros más complejos, es decir, desde la identificación de objetos a la estructuración de frases y textos. En nuestros colegios podemos encontrar de forma común el SPC (Sistema Pictográfico de Comunicación) y el sistema ARASAAC, desarrollado por este propio Portal Aragonés de CAA y que es de libre disposición con licencia Creative Commons (el que usamos en nuestro centro).
El uso de los pictogramas no es algo banal o que pueda hacerse sin una planificación y estructura previa, requiere analizar el punto de partida del alumno y desarrollar un programa de aplicación gradual. Partiendo, por ejemplo, en la mayoría de nuestros casos del método PECS (Picture Exchange Communication System) y avanzando en función de las necesidades.
Los productos de apoyo para la comunicación incluyen recursos tecnológicos, como los comunicadores de habla artificial o los ordenadores personales y tablets. Estos productos cuentan con sus propias adaptaciones de acceso, que cubren las necesidades cognitivas o físicas del alumno tanto a nivel de software como de hardware
También contamos con otros recursos no digitales pero muy comunes, los tableros y cuadernos de comunicación, que permiten un acceso directo a los pictos y superficies donde poder desarrollar la comunicación independientemente del nivel de complejidad de la misma.

¿Cómo conseguir una correcta implantación?
Debemos entender los SAAC como un aspecto transversal al desarrollo educativo del alumno, solo de esta forma, fomentando su uso en los diferentes espacios (casa – ocio – colegio) y en el conjunto de sus aprendizajes, lograremos una correcta adherencia y la progresión de las habilidades, competencias y el vocabulario pertinente.
Por ello partiremos de sus centros de interés. Fomentando una comunicación grácil, fluida y bidireccional. No debemos olvidar que para poder comunicarse se necesita algo que querer contar y alguien que te escuche.
Otros aspectos, la rutina y la estructura.
Hasta ahora podemos extraer del texto que los pictos nos ayudan en la comunicación con el entorno pero también tienen otra faceta muy poderosa: facilitan la comprensión de las tareas e instrucciones y nos ayudan a dotar de estructura nuestro día a día. Veamos por qué:
Nuestros alumnos tienen preferentemente la vía visual como modo de comprensión y relación con el entorno, es decir de procesar la información. De igual manera se presentan dificultades para el procesamiento de información visual y auditiva simultanea. Hablando de una forma más sencilla, las palabras se las lleva el tiempo, mientras las imágenes siempre están ahí para ayudarnos. De esta forma, para entender el mundo que nos rodea y dotar de estructura el día a día, haciéndolo más rutinario y previsible, usaremos agendas visuales con pictogramas así como ayudas similares en los diferentes espacios del centro. Así lograremos reducir la incertidumbre haciendo el cole un lugar más previsible, acogedor e inclusivo.
Bibliografía:
Sistemas alternativos de comunicación, manual de comunicación aumentativa y alternativa: sistemas y estrategias. Ediciones ALJIBE.
Citas extraídas de:
EducaMadrid, Plataforma Educativa de la Comunidad de Madrid