RESPETO Y CORRECCIÓN EN EL TRATO SOCIAL. En la vida de nuestro colegio es principio fundamental el respeto, así como la corrección en el trato social a todas las personas de la comunidad educativa dentro y fuera del centro: Todos los miembros de la Comunidad Educativa, personal no docente, profesores, padres y compañeros son dignos de respeto y aprecio fuera y dentro del recinto escolar. En la misma línea, debemos evitar el uso de un lenguaje grosero e inadecuado en el trato con los compañeros o cualquier otro miembro de la comunidad educativa. El trato correcto, desde el saludo a la despedida, es, en nuestro colegio norma elemental de convivencia.

COLABORACIÓN, DIÁLOGO Y COMPAÑERISMO. Como otra cara de la misma moneda que es el respeto, es norma básica para relacionarnos en nuestro centro tener actitudes que favorezcan la convivencia tales como el respeto profundo a las distintas posturas y opiniones; el diálogo como camino para llegar al acuerdo y al entendimiento; la colaboración y el compañerismo necesarios para alcanzar los objetivos que nos proponemos; una buena predisposición para afrontar las dificultades que se nos presenten; la participación como medio de enriquecimiento mutuo y la sinceridad en nuestras relaciones personales.

LA CULTURA DEL ESFUERZO: La base del máximo desarrollo de las capacidades de nuestros alumnos debe ser el esfuerzo; nada que merezca la pena en la vida es gratuito, todo es fruto de un gran esfuerzo. El esfuerzo, la fuerza de voluntad, debe convertirse en uno de los pilares en la educación emocional de nuestros alumnos. La cultura del esfuerzo fortalece nuestra tenacidad, nos enseña a ser fuertes ante la adversidad y afrontarla con realismo y optimismo. Queremos que nuestros alumnos valoren el ser en lugar del tener. Queremos enseñar en la idea de que el esfuerzo continuo, trabajar más y mejor superándonos cada día, te acerca a los objetivos, te ayuda a evolucionar como persona y a madurar.

EL INTERÉS POR EL ESTUDIO Y LA CONFIANZA EN EL PROFESORADO. El centro es fundamentalmente un lugar de formación lo que supone mantener una atención y una actitud participativa en clase, aceptando positivamente las orientaciones del profesorado sobre el proceso enseñanza-aprendizaje y aportando el material requerido para la realización de los trabajos escolares. Los profesores, los tutores y el Equipo Directivo están para ayudar en las dificultades de distinta índole que los alumnos se van encontrando en el mundo escolar y los alumnos deben sentirse cómodos al acudir a ellos en caso de conflictos complejos.

CONDUCTA SOLIDARIA. La persona que tenemos al lado debe ser objeto de nuestra atención cuando así lo requiera, mostrándonos solidarios y amables con sus problemas o limitaciones. Las muecas, los insultos, las actitudes racistas, las discriminaciones de cualquier tipo y los motes no son más que síntomas de nuestra debilidad como personas, dicen muy poco de nosotros y deben estar desterrados de nuestro día a día ya que se alejan de nuestros valores humanos básicos y de todo aquello que consideramos respeto y compañerismo. Queremos que nuestros alumnos aprendan y/o refuercen la idea de que el mundo no empieza y termina en ellos mismos, sino que al lado de nosotros siempre hay personas que nos necesitan.

LA TRADICIÓN COMO BASE CULTURAL: Las tradiciones y la cultura dan sentido a la existencia humana y ayudan a construir y darle un significado a nuestra historia, como individuos y como sociedad. En nuestro CEIPSO respetamos las diferentes tradiciones y culturas de una sociedad heterogénea de la que somos reflejo en parte. Asimismo, reconocemos el papel primordial de las familias a la hora de transmitir aquellas que consideren oportunas. Sin embargo, creemos que también es nuestra responsabilidad
ayudar a transmitir las tradiciones que hemos adquirido a las siguientes generaciones ya que fomentar las tradiciones y la cultura propia crea identidad, fortalece el sentido de pertenencia, fomenta la comunicación en las familias, desarrolla una memoria social y nos enseña el valor de lo que hemos heredado.

LA BELLEZA COMO INTERPRETACIÓN DEL MUNDO: La belleza, como una manera concreta de interpretar el mundo, supone mirar con atención y sensibilidad a las personas, a las relaciones, y las cosas que hacemos, y es lo contrario a la indiferencia, el descuido, la conformidad, la ausencia de participación y de sensibilidad. La educación de esta sensibilidad es más necesaria que nunca para proteger a nuestros niños y adolescentes de la avalancha de contenidos a los que les someten la televisión, las redes sociales, los videojuegos, etc. El gusto, desde este enfoque, no se reduce a la valoración de obras artísticas, sino que se convierte en una herramienta para desarrollar el juicio crítico y mejorar la competencia social y emocional de nuestros alumnos. La belleza nos hace sensibles a lo hermoso, pero también a lo que no es hermoso: la pobreza, la injusticia y las desigualdades del mundo. La belleza, por tanto, nos lleva al orden en lugar del desorden, al amor y la compasión frente al odio y la incomprensión y al bien frente al mal.