Entendiendo los límites. Frambuesas al poder

Las frambuesas que sembramos hace un par de años no producen mucho pero tampoco mueren. Quizás están en una zona muy fría y sombreada durante el invierno y luego cara la primavera no les da tiempo a florecer bien, quizás es porque la tierra en la que las sembramos es muy arcillosa y nunca las abonamos, quizás nos necesitan… Nos hemos propuesto en la jornada de hoy darles protagonismo y abonarlas, así que ¡Manos la huerta escolar!

La primera labor ha sido desherbar y reconocer la línea de frambuesas (en su momento sembramos 6-7 y aunque no dan mucha producción ya van por unas 12-13 que crecen en hilera pegadas a la pared). En esa misma línea tenemos unas Salvias, un ajenjo y un tanaceto que esperemos broten con alegría en primavera. Una vez hecha esta labor (desherbar), hemos equilibrado la tierra arcillosa con arena de río y mantillo a partes iguales. Y finalmente toda la materia verde que teníamos en descomposición (sólo la de esta parte del huerto) la hemos triturado para añadírsela como cobertura vegetal y proteger la salida de las hierbas.

Hoy ha sido un día por el que los 4 sextos han pasado. Un proceso relativamente sencillo ha sido completado por un@s 100 niñ@s donde todos han sabido que habían hecho sus compañeros anteriormente y cuál era el paso siguiente a dar. Formar parte de un proceso global y aportar nuestro grano de arena siempre es enriquecedor. Unos hemos tenido que ser minuciosos con las hierbas mientras otros hemos tenido que aplicar nuestra fuerza y organizar bien nuestro cuerpo transportando la trituradora hasta “el gran Peque huerto”. Al final el proceso ha sido completado y todos hemos entendido la importancia de una tierra equilibrada.

Somos niños, nos gusta saltar por encima de los bancales, así que para no hacerlo hemos puesto a modo de límite unos palos y cuerdas alrededor, no por nada sino porque muchas veces en los descuidos de nuestro salto pisamos sin querer lo cultivado y eso significa pisar nuestro trabajo y el de otros. Es importante saber dónde están los límites y respetarlos.

En definitiva ésta ha sido una jornada tranquila donde la colaboración de cada grupo ha sido esencial y donde hemos podido disfrutar al final de cómo la huerta de invierno sigue su curso: guisantes, rúculas, habas, lechugas… Las fotos lo demuestran en el link al final de la entrada.

A destacar el grupazo de 5º y 6º que sigue viniendo en sus horas de recreo y después de comer y los que empiezan a coger el relevo de cursos inferiores. Ellos ya tienen su pedacito de tierra y son autónomos en el cultivo. ¡¡¡Así que una estrellita para “El peque huerto de Navalazarza!!!

Puedes utilizar todas estas fichas de huerto escolar infantil para reproducirlo en tu cole o contactarnos si necesitas asesoramiento para tu proyecto escolar de huerto.

Recordad, si tenéis un pedacito de tierra o lugar donde sembrar ¡Manos a la huerta escolar!

Si necesitáis ideas para vuestros huertos visitad nuestra página de ¡Taller de huerto escolar!, en ella encontraréis decenas de ideas para trabajar con los peques.

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