Abril es el mes de la música sinfónica, un género interpretado por una gran orquesta formada por instrumentos de cuerda, viento‑madera, viento‑metal y percusión. La orquesta sinfónica surgió a partir de la orquesta de cámara barroca y fue creciendo durante el Clasicismo y el Romanticismo, cuando las composiciones comenzaron a explorar nuevos timbres y formatos más ambiciosos.
Este tipo de música se distingue por su riqueza sonora, la variedad de colores instrumentales y su estructura habitual en varios movimientos, lo que permite un viaje musical lleno de matices y emociones.
