Educación Infantil

Una etapa esencial.

Consideraciones generales

La Educación Infantil contribuirá a desarrollar en las niñas y niños las capacidades que les permitan:

  • Conocer su propio cuerpo y el de los otros, sus posibilidades de acción y aprender a respetar las diferencias.
  • Observar y explorar su entorno familiar, natural y social.
  • Adquirir progresivamente autonomía en sus actividades habituales.
  • Desarrollar sus capacidades afectivas.
  • Relacionarse con los demás en igualdad y adquirir progresivamente pautas elementales de convivencia y relación social, así como ejercitarse en el uso de la empatía yla resolución pacífica de conflictos, evitando cualquier tipo de violencia.
  • Desarrollar habilidades comunicativas en diferentes lenguajes y formas de expresión.
  • Iniciarse en las habilidades lógico-matemáticas, en la lecto-escritura y en el movimiento, el gesto y el ritmo.
  • Promover, aplicar y desarrollar las normas sociales que promueven la igualdad de género.

Texto extraído de LOMLOE

En la actualidad nuestro centro se compone de:

  • 3 unidades de Educación Infantil que se encuentran en la planta baja del edificio. Además de estas aulas de Educación Infantil de 3, 4 y 5 años. También se encuentran en la planta baja otros espacios utilizados por los alumnos como la biblioteca escolar, sala de profesores, despacho de dirección, secretaría y un pequeño salón de actos.

La Educación Infantil atiende al alumnado de 3 a 5 años. A lo largo de este ciclo se pretende conseguir el desarrollo integral del niño, de acuerdo a sus capacidades:

  • Desarrollo motor.
  • Desarrollo cognitivo.
  • Desarrollo lingüístico.
  • Relaciones interpersonales.
  • Actuación de inserción social.
  • Equilibrio personal.

Trabajo en el aula

El día a día en Infantil se desarrolla en dos líneas principalmente: por un lado se trabajan las rutinas , que son muy importantes para la seguridad y el fomento de la independencia de los niños, y por el otro, la adquisición de hábitos, esenciales para su autonomía.

La jornada escolar tiene un esquema fijo:

  1. Entrada, saludo a los compañeros y colocación de ropa.
  2. Asamblea con rutinas.
  3. Trabajo individual o en pequeño grupo.
  4. Aseo, desayuno, recreo.
  5. Trabajo individual o en pequeño grupo.
  6. Aseo, despedida, preparación para comedor.

Las actividades se programan de acuerdo con los proyectos del centro: cuentacuentos en la biblioteca (Plan de Fomento de la Lectura), huerto escolar, actividades relacionadas con los días especiales (Halloween, Navidad, San Isidro, Semana Cultural, etc.) y otras.

Periodo de adaptación

Se trata e una etapa que cada niño recorre al inicio de su incorporación: la separación de la familia y su ingreso en el colegio causan alteraciones en los planos sentimental, afectivo, social o intelectual que debemos atender. El proceso de aceptación interna del cambio resulta complejo y la gran dificultad recae en la separación niño – familia, situación que resulta tan difícil para los padres como para los hijos.

Cada niño tiene su propia forma de reaccionar cuando sus padres se van: desde sollozos hasta una estrepitosa rabieta; desde silencio y falta de respuesta a la más cariños de las voces hasta aislamiento total y absoluto.

Consejos para el periodo de adaptación:

  1. Póngase en el lugar del niño y sea sensible a sus estados de ánimo. Los primeros días de cole son difíciles: un espacio nuevo, personas de referencia que no conoce, niños llorando alrededor…
  2. No salga corriendo: el momento de la despedida es importante y no debe causar desconcierto e inseguridad.
  3. No engañes: evita decir al niño “Me voy un momento y ahora vuelvo”. Es mejor que des una pista de referencia: “Volveré antes/después de comer”.
  4. No introduzcas ningún cambio más (retirada del chupete, cambio de habitación, etc.). El comienzo de esta etapa ya es un cambio importante para el niño.
  5. Actúa con normalidad a la hora de recogida: es un buen momento para la comunicación y para mostrarnos cercanos a sus vivencias y emociones.
  6. Ármate de paciencia. El periodo de adaptación varía mucho de un niño a otro, así que no conviene dar nada por sentado.