INICIACIÓN EN LA METODOLOGÍA MONTESSORI

Nuestro profesorado de Infantil ha apostado por la metodología Montessori formándose día a día.

El método Montessori es la propuesta pedagógica de Maria Montessori, basada en la observación científica de niños y niñas: sus diversas fases de desarrollo a lo largo de la vida, sus potencialidades, sus intereses y sus capacidades.

Las principales características del Método Montessori son:

  • Los niños deben tener libertad para desarrollarse y aprender a su ritmo, en un entorno estimulante, de comprensión y de observación por parte del adulto.
  • El ambiente preparado que se le aporta a los niños: con orden, belleza, de tamaño adecuado, real, etc. donde cada elemento ha sido seleccionado por un motivo específico para su desarrollo.

Principios básicos del Método Montessori

1. Mente absorbente de los niños: estos tienen la capacidad innata de recibir, procesar y almacenar en las células cerebrales, y sin ningún esfuerzo, todo lo que proviene del ambiente que lo rodea.

2. Área de aprendizaje: en un aula Montessori los espacios están divididos en diferentes áreas, que se corresponden con las cinco áreas clave en el aprendizaje:

  • Vida práctica
  • Sensorial
  • Lenguaje
  • Matemáticas
  • Cultura

3. Periodos sensitivos: son aquellos periodos en los que el niño demuestra un interés especial o se muestra entusiasmado por aprender una determinada área. A estos periodos sensitivos se les denomina también “ventanas de aprendizaje”.

4. Normalización: se trata del proceso en el que el niño va alcanzando, gradualmente, el orden, la auto disciplina y la socialización, es decir, la capacidad de apreciar, respetar y colaborar con los demás.

5. Ambiente preparado: es el entorno en el que el niño se desarrolla, tanto el espacio físico como las personas con las que el niño se relaciona, las actividades y directrices que se plantean en ese espacio.

6. Respeto del ritmo de aprendizaje del niño: cada niño tiene un ritmo diferente y el adulto debe respetarlo, evitando intervenir o hacer las cosas en lugar del niño, pues esto obstaculiza el aprendizaje y provoca en él un sentimiento de inferioridad y frustración.

7. El rol del adulto: su función es la de guiar al niño, dejando que este marque el rimo dirigido por sus intereses y favoreciendo así, tanto la autonomía física como de pensamiento del niño.

8. Materiales Montessori: son herramientas para la manipulación y experimentación sensorial por parte del niño, con el fin de desarrollar el conocimiento y el pensamiento abstracto.

Trasvases Montessori

Las actividades con trasvases Montessori son ejercicios que forman parte de la vida práctica. Consiste en traspasar diferentes sustancias y elementos de diferente tamaño, peso y estado (legumbres, arena, agua) de un recipiente a otro.

Los movimientos que producen los trasvases fortalecen la musculatura preparándose para una maniobra más completa: la escritura.

La importancia de los trasvases Montessori vienen por todo los aprendizajes que no «vemos» más allá de la actividad:

  • Traspasar sustancias -como verter o sacar con cuchara- estimulan el desarrollo de la coordinación muscular, lo cual resulta de gran utilidad a la hora de comer, servir alimentos o cocinar. Una gran actividad para mejorar la autonomía y confianza en uno mismo.  
  • Asimismo, estos ejercicios adiestran la musculatura para una maniobra bastante más compleja: la escritura. Coger una jarra de agua, tiene un peso, un agarre, un giro de muñeca… todo ello ayuda a que más adelante puedan coger un lápiz y empezar a escribir.

Caminar por la línea

María Montessori creó un juego llamado «caminar por la línea» para que los niños consiguiesen fortalecer el control mental que dispone los movimientos. Con este ejercicio el niño consigue mejorar su equilibrio, perfeccionar su postura y su coordinación motora gruesa.