Y DESPUÉS DE APRENDER A CONTAR HAY QUE APRENDER A CALCULAR

El conteo es la primera relación que tiene un niño/a con los números y con el cálculo, de una manera innata o por imitación del «mundo adulto». Nos ven contar, la»cantinela de 1,2,3…» es muy rítmica y suele ir acompañando a juegos, pasitos, saltos…y pronto el conteo forma parte de las primeras palabras y de sus juegos.

Es un aprendizaje que crece y se amplía, como tantos otros, con el crecimiento y el desarrollo del niño/a. Y pronto «descubren» que esa «canción de contar» se utiliza para contestar a la pregunta ¿cuántos hay? y que, cuando acaba de «cantar la canción», es la respuesta correcta y que, además de decirlo, se escribe de una determinada manera. Es lo que los mayores llamamos asociar número (grafía del número) a cantidad (una colección de objetos).

Pero ese aprendizaje sigue avanzando y cuando tenemos muchas cosas que contar, nos perdemos, nos equivocamos…y HAY QUE APRENDER A CALCULAR.

El conteo, uno a uno, sigue siendo fundamental, pero hay que ir creando estructuras mentales que permitan agilizar ese cálculo, para lo que será en un futuro sumar, restar, multiplicar, cálculo mental…

Para todo este proceso es FUNDAMENTAL MANIPULAR diferentes materiales y en las aulas de infantil utilizamos muchos materiales para ayudar a nuestros alumnos en el proceso: tapones, bolas de insertar, corchos, piedras, dados…y también regletas de Cuisenaire.

Si a la MANIPULACIÓN unimos la VINCULACIÓN EMOCIONAL y SIGNIFICATIVA con los aprendizajes, obtenemos propuestas de actividades como esta, donde se GLOBALIZAN APRENDIZAJES.

¿Hay algo más significativo para un niño/a que su nombre, que le da identidad, autenticidad, le hace sentir único y especial? A partir de aquí, en mi clase de 5 años nos surgió un problema de matemáticas ¿Cuántas letras tiene mi nombre y apellidos?  En este caso hemos utilizamos las regletas para resolverlo: ESTE ES EL PROCESO…

1º- Hacemos vagones de un tren, a cada letra le ponemos una regleta blanca (ventana del tren) y buscamos la regleta que es igual de larga.

2º-Buscamos cómo hacer vagones más largos,  empezamos con los vagones naranjas, (hace tiempo que descubrimos que esa es la regleta más larga) y juntamos los vagones hasta lograr un vagón naranja. A veces, tenemos que quitar alguna ventana de otro vagón, pero como no podemos partir la regleta la cambiamos por lo que necesitamos y algo más, es decir, restamos y sumamos.

3º -Si ya no podemos completar otro vagón naranja, buscamos el siguiente más largo.

4º- Por último, escribimos cuántos vagones naranjas (decenas) y cuántas ventanas tiene el siguiente vagón (unidades).

A esto es a lo que le llamamos aprendizaje significativo.

Pilar Muñoz

Tutora de 5 años.

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