
Por Gala Antelo Leiva 1ºB H
El sábado 3 de mayo fue el Día Mundial de la Libertad de Prensa y desde la revista, junto con el grupo encargado de los días conmemorativos del instituto, queremos concienciar sobre este día.
Como sabemos, vivimos en tiempos de mucha tensión en lo referido a la política internacional por conflictos en todo el mundo, desde los más recientes y conocidos como es la guerra de Ucrania, hasta otros que son desconocidos para la mayoría pero continúan causando sufrimiento a enormes poblaciones, como es el de la República Democrática del Congo.
En relación a la labor de la prensa en estos conflictos es, sin duda, una riesgosa tarea para los profesionales del periodismo que se exponen a diario para dar a conocer lo que ocurre en estas zonas tan conflictivas.
En el caso del conflicto palestino-israelí, Israel no permite la entrada de periodistas extranjeros a Gaza desde 2023. Entonces os preguntaréis, ¿cómo conseguimos mantenernos al tanto de lo que allí ocurre? ¿Cómo llegan las terribles imágenes que vemos en los telediarios todos los días? Pues esto se debe a la labor que llevan a cabo periodistas palestinos que arriesgan su vida para informar sobre la verdad del genocidio y a muchos civiles que también contribuyen a esto manteniendo un registro con imágenes, vídeos y sus propios testimonios que publican en redes sociales, como estoy segura que muchxs habréis visto.
Informan sobre la realidad en la Franja de Gaza, en la que desde principios de marzo, Israel bloqueó la entrada de ayuda humanitaria. Esto viola la ley internacional y ha ocasionado hambre y enfermedades debido a la falta de productos de primera necesidad como medicinas y alimentos. A esto se suma que, el pasado viernes 25 de abril, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU anunció el agotamiento de todas sus reservas de alimentos en la Franja, donde los negocios apoyados por la organización tuvieron que cerrar desde el corte de suministros.
Sin embargo, a pesar de que los ciudadanos palestinos estén en su derecho de informar sobre todo esto, ya que la libertad de prensa sea un derecho fundamental para informar y comunicar y que debería realizarse sin ninguna intervención del Estado, está claro que en situaciones tan tensas como la del conflicto palestino-israelí esto no se cumple.
El pasado 24 de marzo, en Gaza, dos periodistas palestinos: Hossam Shabat y Mohammed Mansour murieron por ataques aéreos dirigidos por Israel. Otro ataque aéreo israelí producido el 19 de abril mató a la fotoperiodista Fátima Hassouna junto con otros 9 de sus familiares.
Ya son 210 los periodistas muertos por ataques del Ejército israelí en Gaza. Cifra que marca un récord histórico desde el comienzo de su contabilización, según el Comité Internacional para la Protección de Periodistas. Todo esto exige, por lo menos, una reflexión y es por esto que conmemoramos el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Por todos aquellos que arriesgan y han arriesgado su vida por proteger y comunicar la verdad al mundo, y persisten a pesar de todas las dificultades y amenazas.


