¡Mójate con estilo! Crónica de un chapuzón ibicenco

“Hay días que empiezan con una toalla al hombro y acaban con el corazón empapado de buenos recuerdos”.

El pasado viernes 27 de junio nos despedimos del curso como mejor sabemos: con una gran fiesta del agua que bien podría haber salido de un anuncio de verano de los 90. Bajo un sol de justicia y con treinta y tantos grados al acecho, nos calzamos las chanclas, nos armamos con toallas y, sobre todo, nos llenamos de ilusión para celebrar el inicio de unas merecidas vacaciones.

El escenario: nuestro patio. La temática: Ibiza, modo ON. La emoción: desbordada.

Y, por supuesto, como ya es tradición, nadie salió seco (ni siquiera los valientes conductores y conductoras que dijeron “a mí no me mojen”).

Photocall marítimo

Nada más poner un pie en el cole, nos topamos con una escena digna de portada del “¡Hola!”, versión veraniega. Flotadores con forma de flamenco (ya quisiéramos), gafas de sol tamaño XXL (esas serán las que los adultos les prestábamos a alguno de los surferos o surferas) y un cartel con letras brillantes nos daban la bienvenida: ¡Fiesta de verano! ¡Ibiza! (Esto más o menos sí lo teníamos).

Las responsables del evento se superaron, una vez más. Si alguna vez nos faltan ganas, solo hace falta mirar a este equipo para recuperarlas todas. Y aunque el fotógrafo oficial del cole estaba disfrutando de su merecido descanso (también llamado “modo relax activado” o «va a traer la cámara a una actividad con agua mi prima la coja»). Los móviles de las profesionales se convirtieron en nuestras cámaras oficiales. Gracias a ellas, tenemos recuerdos que pasarán directamente a la galería VIP del anuario.

Autolavado refrescante

A veces, las ideas más sencillas son las que más nos mojan… de alegría. ¿Qué se necesita para un autolavado de emociones? Cuatro mangueras, un grifo, un manitas como el tío José, la profesionalidad restauradora del profe de EBO1 y toneladas de ganas de pasarlo bien. ¿El resto? Es ruido.

Nuestros chicos y chicas se lanzaron al clásico “lavado exprés”: pistolas de agua, risas a chorro y carreras con sabor a verano. Entre gritos, salpicaduras y alguna que otra mojadura traicionera, vivimos uno de los momentos más esperados del día. En el autolavado, las carreras no son buenas consejeras, porque si lo haces, te hacen repetir una y otra vez. Se sale bien mojado o no se sale; somos los Bill Murray de Atrapados en el Despertar.

Tobogán deslizante

El trono de la fiesta lo ocupó, sin duda, nuestro tobogán acuático versión deluxe. Sin la pendiente perfecta que pretenden algunos pocos y a la que se oponen muchos otros. Varias colchonetas debajo del tobogán para que el suelo sea lo más blando posible para evitar rozaduras, heridas o cualquier otro tipo de lesión provocada por los arrastres; cada bajada era un miniviaje de adrenalina y sensaciones.

Los más intrépidos se lanzaban sin pensarlo dos veces, protagonizando escenas que parecían salidas de un capítulo de “Humor amarillo”: giros, volteretas, y hasta una competición de sincronizada que realizaron algunas de nuestras compañeras para amenizar la atracción, que sacó los mayores aplausos de todo el personal.

Incluso hubo quien, en pleno vuelo acuático, gritó: “¡Me siento como David Hasselhoff en ‘Los vigilantes de la playa’… pero versión Despertar!”

Spoiler: nadie se lesionó. Solo algún orgullo remojado. Al menos hasta la hora de publicación de esta entrada no existen datos de lesiones, pero os leemos en los comentarios.

A la caza del pato

Una minipiscina traída desde un pueblo no muy lejano se transformó en un auténtico lago de patos amarillos. Armados con redes de cazamariposas, nos convertimos en cazadores de precisión y puntería. El reto: atrapar el mayor número de patitos flotantes en tiempo récord.

La realidad: más de uno acabó empapado intentando atrapar un pato… que siempre flotaba justo fuera del alcance. Pero, ¿acaso importa cuántos conseguimos? Lo esencial fue ver a nuestros chicos y chicas riendo, apuntando, chapoteando, mientras los adultos intentaban no acabar de cabeza en el agua. (Spoiler: fracasamos con estilo).

Esponja musical

Imagina una versión acuática de las sillas musicales, pero con una colección de estrellas de esponjas empapadas y una maestra dirigiendo la orquesta de la diversión. Cada vez que la música paraba, la esponja viajaba por sorpresa hasta un participante. ¿El resultado? Sensaciones llenas de sorpresas, carcajadas generalizadas y agua volando en todas direcciones, menos donde se pretendía en un primer momento.

La estrella de esponjas, por cierto, fue la protagonista de múltiples actividades y alguna que otra venganza musical. Hizo más recorridos por el patio en 80 minutos que Willy Fogg por el mundo. Una actividad sencilla, pero tan potente que terminó convertida en una escena de esas que se graban en la retina por lo colorista de las estrellas, por el buen gusto musical del DJ (todas mis compañeras queriendo que les pasara la playlist, pero me la llevaré conmigo 😂).

Zona Chill Out

Después de tanta emoción, habilitamos nuestra propia versión de “oasis ibicenco”: colchonetas, sombras estratégicas y música no tan suave, pero como estaba lejos, ni se escuchaba. Allí, los valientes guerreros y guerreras del agua se recostaban, suspiraban de alivio por bajar de las sillas un ratito más y, a veces, volvían a mojarse “por accidente”, malditas pistolas de agua. Porque en esta fiesta, incluso el descanso traía sorpresas.

Un rincón que nos recordó que también hay espacio para la calma en medio de la algarabía. Un rincón donde muchas miradas se cruzaron diciendo: “Qué bien lo estamos pasando, ¿verdad? O no.”

Parada técnica

Y como todo buen capítulo veraniego necesita un brindis final, Ana, nuestra logopeda de alma caribeña, montó un chiringuito de cócteles sin alcohol que habría hecho llorar de emoción a cualquier turista.

Batidos, zumos exóticos y granizados (bueno, casi todos… aún hay quien sigue esperando su granizado de Coca-Cola).

Hubo quien repitió más veces, y quien, entre sorbo y sorbo, aprovechó para brindar por un curso más lleno de aprendizajes, retos superados y momentos compartidos.

Un brindis con sabor a despedida, pero también a agradecimiento profundo.


Hasta pronto… y gracias por todo

Al secar la última toalla y recoger el último flotador, algo quedó claro: no fue solo una fiesta del agua, fue una celebración de todo lo que somos como comunidad.

Este año ha estado lleno de desafíos, sí. Pero también de creatividad, de compromiso, de afecto y de trabajo conjunto.

Y por eso, queremos terminar con un enorme GRACIAS. Gracias a las familias, que confían y nos acompañan en estos retos. Gracias al equipo profesional, que se deja la piel (y en este caso, también la ropa mojada). Y gracias, sobre todo, a nuestros guerreros y guerreras, el corazón valiente de este barco llamado El Despertar.

Ahora sí:
Que las vacaciones traigan descanso, risas y aventuras nuevas.
Y que el próximo septiembre nos encuentre con las pilas cargadas… y el espíritu ibicenco aún en la maleta.

Nos vemos pronto.
Con toalla, con ilusión y con más ganas que nunca.


Hubo risas, hubo agua y sí, aún hay quien busca su granizado de Coca-Cola.

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6 comentarios sobre “¡Mójate con estilo! Crónica de un chapuzón ibicenco

  1. Aroa García Portillo

    Que maravilla!!!
    En esta temporada no hay otra actividad que apetezca más que esta, seguro que todos los niños estaban súper a gusto y más teniendo a profesoras como vosotras trasmitiendoles esa diversión y felicidad. Os deseo un buen verano a todos ❤️

    • Raúl Autor del artículo

      ¡Mil gracias, Aroa! 🙏

      Nos alegra que hayas sentido esa buena energía, la verdad es que con este calorcito, esta actividad fue como un chapuzón de alegría para todos.

      Los niños y las niñas lo disfrutaron muchísimo, y nosotras encantadas de compartir esos momentos con ellos… aunque no nos vendría mal una sombrilla de vez en cuando 😄

      Te mandamos un abrazo enorme cargado de helado y sonrisas veraniegas.

      ¡Que tengas un verano espectacular, lleno de planes tan refrescantes como tu comentario! ☀️🍉🕶️

  2. Samuel Alfonso Pérez Crespo

    Que bonita se ve toda la ambientaciòn. Provoca echarse un chapuzòn. Como siempre dando lo mejor para que los alumnos se sientan agradados. Gracias por la dedicaciòn y las ganas que siempre le ponen, para que todo quede bonito y agradable para nuestros niños. La inclusiòn que les dan y las ganas de que ellos tambien disfruten, es valorada y en lo particular agradecida por regalarnos momentos maravillosos de nuestros pestañudo .. Felices Vacaciones! A disfrutar del verano, para regresar con màs fuerzas y seguir regalandonos momentos inolvidables .

    • Raúl Autor del artículo

      ¡Qué palabras tan bonitas, muchísimas gracias por compartirlas!

      Nos emociona profundamente saber que se percibe con tanto cariño el esfuerzo que ponemos cada día. Todo lo que hacemos, desde los detalles más visibles hasta los más discretos. Ver a nuestros pequeños disfrutar, reír y sentirse parte de cada actividad es lo que nos llena el corazón y nos renueva las energías.

      Te agradecemos de corazón el reconocimiento. Comentarios como el tuyo nos recuerdan que cada detalle vale la pena.

      ¡Felices vacaciones! Que el verano os regale momentos de descanso, juego y alegría. Aquí estaremos a la vuelta, con nuevas ideas y las mismas ganas de seguir construyendo juntos experiencias inolvidables. ☀️🌊🧩

  3. Cristina

    Después de tanto tiempo recuperamos nuestra fiesta del agua. Parecía que no llegaba el momento de ir a Ibiza.
    Muchas gracias por mostrar tanto trabajo y dedicación, el autolavado salía sí o sí y lo conseguiste. Feliz verano y a coger fuerzas, que el curso que viene tendremos muchas cosas que enseñar.

    • Raúl Autor del artículo

      ¡Qué alegría leer esto!
      La fiesta del agua fue un exitazo digno de portada en la revista “Vacaciones con estilo”. Y lo de Ibiza… bueno, nos ha faltado poco para tener DJ, flotadores de flamencos y granizados de coca cola. ¡La próxima, lo petamos!

      El autolavado fue una obra maestra de ingeniería educativa y con un ambiente digno de parque acuático de élite. Gracias a ti por sumarte con esa energía que arrasa con todo.

      Ahora toca bajar las revoluciones y recargar energía solar. Porque sí, en septiembre volveremos con ganas, con ideas… ¡y quizá con una nueva versión del autolavado 2.0 con efectos especiales! 😂

      ¡Feliz verano, compi! Nos vemos en la próxima aventura educativa (con o sin pistolas de agua). 😄

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