
Yoga otoñal: vivimos el cuento con todo el cuerpo
Durante estos días de otoño, en nuestro centro de educación especial hemos vivido una experiencia muy especial que ha unido cuento, movimiento, sensaciones, música y comunicación: una sesión de yoga otoñal basada en la lectura del cuento:
Toda la comunidad educativa participó en la actividad: alumnado y adultos compartimos un mismo espacio y una misma historia. Nuestros alumnos, con grandes desafíos en la comunicación, el aprendizaje y la motricidad, participaron desde sus sillas de ruedas, sintiendo y viviendo el otoño a través del cuerpo y los sentidos.

El escenario fue el pasillo del colegio, que ya estaba decorado gracias al trabajo previo de las aulas: hojas de otoño, colores cálidos y mucha ilusión. Cada clase representaba un color del otoño que aparece en el cuento: amarillo, naranja, rojo y marrón. Por este motivo, el día de la actividad, niños y adultos llevábamos camisetas de esos colores, llenando el pasillo de un auténtico bosque otoñal.
Nos convertimos en ardillas
Durante la sesión, todos fuimos ardillas curiosas que observan cómo caen las hojas del bosque. Como en el cuento, sentimos con el cuerpo:
- Las hojas frías y blandas,
- Las bellotas frías y duras.
Para facilitar estas sensaciones, los adultos realizamos pases suaves con las manos, desde los hombros hasta las manos de los niños, y después les acompañamos para que pudieran tocar directamente las hojas y las bellotas, respetando siempre su ritmo y necesidades.





El otoño cambia… y lo sentimos
El otoño es cambiante, y también lo fue nuestra sesión. Con abanicos, sentimos cómo llegaba una brisa suave. Con telas grandes, experimentamos el vendaval que arrastra las hojas de un lado a otro del bosque.
Finalmente, con pases de hombros a manos, pulverizamos agua suavemente sobre sus cuerpos… y llegó la llovizna.
Cada estímulo fue una oportunidad para sentir, anticipar y disfrutar, creando un ambiente seguro y compartido.



Preparamos el cuerpo para saltar
A la ardilla le gusta moverse, pero a veces duda si será capaz de llegar a la siguiente rama. Por eso necesita calentar todo su cuerpo.
Los adultos realizamos tapping con ambas manos, recorriendo hombros, pecho, abdomen, caderas y piernas. Cuando ya estábamos listos…
Hicimos vibrar las sillas de ruedas y dimos un pequeño salto con ellas.
Un momento lleno de emoción, movimiento y alegría compartida.



Cantamos juntos en bimodal
La ardilla está contenta y recuerda la canción “El otoño ha llegado”. En ese momento, todos los adultos nos colocamos frente a los niños y cantamos la canción en bimodal, utilizando los signos de la Lengua de Signos Española (LSE), para favorecer la comprensión, la anticipación y la participación.



Un final lleno de calma
Para terminar la sesión, acariciamos suavemente el cuerpo de cada niño, desde la cabeza hasta los pies, con los dedos bien juntitos, ayudando a volver a la calma.
Mientras lo hacíamos, signamos y decimos:
“Colorín colorado, este cuento se ha acabado”.




Una experiencia compartida que nos permitió vivir el cuento con el cuerpo, sentir el otoño y seguir construyendo momentos de comunicación, bienestar y disfrute para todos.
Fotocall de la actividad
Los colores y los animales del bosque quedan bien reflejados con nuestra tradicional sesión de fotos con los verdaderos protagonistas.






Y para finalizar
El equipo de la situación de aprendizaje del otoño hemos disfrutado mucho preparando la actividad y os mandamos a vosotros que nos estáis viendo un gran abrazo!!!


Nuestro bosque se ha puesto tan espectacular que parece una mezcla entre «Otoño en Nueva York», «Algo para recordar» y una escena de «Donde viven los monstruos». No faltó de nada.
¡Ese momento en el que hicimos vibrar las sillas para el ‘Salto de Ardilla’! ¡El equipo se convirtió en Cortocircuito! ¡«Número 5 sigue vivo»! 🤖
Muchas gracias compañeras por vuestro esfuerzo, tiempo y dedicación.
Muchas gracias Raúl, fue una puesta en escena algo diferente, muy gratificante. Se ve muy bien reflejada la actividad con las fotos que hiciste, hubiésemos puesto todas, nos costó elegirlas.
Vamos a tener que hacer un banco de imágenes para que las familias vean todas las fotos. El mérito de las fotos es de la cámara, solo es apretar un botón. 😝
Vaya photocall más bonito!
Hola Paulina, muchas gracias por comentar.
¿Qué es lo que más te ha gustado del fotocol?