La fiestecita

El invierno llega cada año con su abrigo de frío, sus tardes más cortas y ese aire de “a ver quién se atreve a salir de la manta”. Pero en nuestro colegio… el invierno no solo se mira por la ventana. Aquí se toca, se huele, se escucha, se siente.

El aprendizaje siempre pasa por la experiencia. Y cuando hablamos de nuestro alumnado, con grandes desafíos de aprendizaje y participación, cada experiencia se convierte en un pequeño universo de descubrimientos.

Estos días hemos estado inmersos en actividades de invierno pensadas con mimo, adaptadas con cuidado y celebradas con esa alegría que no cabe en los horarios. Actividades sencillas, sí… pero cargadas de sentido, emoción y un poquito de magia (que nunca falte).

1. El tobogán de los pingüinos

Todo empezó con una escena digna de película: pingüinos congelados deslizándose por una rampa como si estuvieran en los Juegos Olímpicos del Polo Norte.

Nosotros los dejábamos caer… y entonces pasaba algo maravilloso: las miradas se encendían.

Esta actividad, aparentemente simple, nos regaló muchísimo. Trabajamos la atención conjunta, la anticipación (“¿qué va a pasar ahora?”), el seguimiento visual y esa relación causa-efecto que es la base de tantos aprendizajes.

Y claro, también estaba el estímulo frío, el movimiento, la sorpresa… Porque sí, el invierno también se aprende con la piel.

A veces no hacen falta grandes discursos: basta con un pingüino bajando por un tobogán para que a los chicos y chicas se les llene la cara de emoción. Aunque nuestra pingüina naranja tenga esa cara de ¡sácame de aquí! 😂

2. Hacemos nieve

¿Nieve en el colegio? Sí. Pero tranquilos, no llaméis aún a Protección Civil.

Con espuma de afeitar y bicarbonato creamos una textura blanda, fría, diferente. Una “nieve” que invitaba a tocar, apretar, explorar… y a poner cara de “¿pero esto qué es?”.

Manos que se acercan, dedos que prueban, pequeños gestos de curiosidad.

La estimulación táctil se convierte en un puente hacia el mundo. Y nosotros, como siempre, celebramos cada intento, cada participación, cada “me atrevo”.

Porque la curiosidad es un tesoro. Y a veces viene disfrazada de espuma.

3. Frío y calor… ¡Menudo contraste!

Si el invierno tiene algo especial, es que nos hace notar las temperaturas de otra manera. Nosotros quisimos jugar con eso, siempre con seguridad y cuidado.

Con sacos de semillas calientes y bolsitas de hielo, experimentamos el contraste frío-calor.

Estas experiencias sensoriales son significativas porque ayudan a construir esa percepción corporal que muchas veces cuesta tanto.

Además, no os vamos a engañar… El hielo provoca sorpresas… Un pequeño “¡uy!” que nos saca sonrisas a todos.

Alguna personajilla aprovechó el momento de semillas calientes, después de haber jugado con el frío, para echarse una siesta. Así sucede algo profundo: el cuerpo toma conciencia. “Esto es diferente”. “Esto se siente”.

4. Plastilina casera

Hay materiales que parecen hechos para nosotros. Y esta plastilina casera fue uno de ellos.

Maicena y mascarilla de pelo se transformaron en una masa suave, agradable, casi terapéutica.

Manipulamos, aplastamos, exploramos. Las manos trabajan, los sentidos despiertan y la motricidad fina se fortalece sin que nadie lo viva como un “ejercicio”. Todo surge desde el disfrute y la exploración.

5. Pintamos el muñeco de nieve

En esta actividad, lo importante no es el resultado, sino la experiencia compartida; es arte sin reglas.

Lo significativo es la experiencia: pintura de dedos, colores, risas, expresión.

Aquí el pintar no es el resultado. Es el camino. Es la búsqueda. Es el compartir… Cada gesto es válido. Pintar es tocar, es sentir, es elegir, es disfrutar.

Nosotros lo vivimos como una fiesta creativa. Una de esas en las que acabas con pintura en las manos, en la cara, en la nariz o pintando alas en el aire, estrellándose en camisetas, sudaderas o pantalones. Pedimos disculpas a las familias por ello, pero los aprendizajes desde las experiencias son así, llenos de color, pero en sitios que uno nunca espera 😉.

6. Gorros y guantes

Terminamos decorando gorros y guantes con gomets. Una actividad que parece sencilla, pero que implica coordinación óculo-manual, elección, participación activa.

Cada pegatina colocada es un logro. Cada intento, un paso.

Nos adaptamos a cada alumno, porque aquí no hay moldes únicos. Hay caminos distintos, ritmos propios y avances que merecen aplauso.

Y sí, a veces algún gomet acaba donde menos lo esperábamos… Ya sabéis cómo termina esto: el invierno decorado también en las mesas, las manos y alguna que otra nariz.

Humor y ternura, siempre.

Un invierno vivido con los sentidos… y con el corazón

Estos días de actividades nos recuerdan algo esencial: el aprendizaje no siempre se escribe en cuadernos.

A veces se desliza por una rampa en forma de pingüino.
A veces se esconde en una bola de nieve de espuma.
A veces se siente en un contraste de frío y calor.
A veces se pinta con los dedos y se celebra con una sonrisa.

Nosotros estamos orgullosos. Orgullosos de nuestro alumnado, de su esfuerzo silencioso, de su manera única de estar en el mundo. Nos emociona ver cómo cada pequeño gesto se convierte en un gran paso compartido.

Y yo, como maestro, me siento orgulloso de este equipo docente y de nuestras mujeres, las técnicas educativas, de esta comunidad que no se rinde, que crea, que acompaña, que convierte cada estación en una oportunidad.

En nuestro centro, incluso el invierno, tiene alma.

Porque, como en las mejores historias, no importa cuán frío sea el mundo ahí fuera… cuando en cada aula seguimos creando pequeños universos de luz.


Para finalizar, os dejamos la ficha de comunicación creada por la logo del centro; podéis descargarla pinchando en la imagen.

10 comentarios sobre “La fiestecita

  1. Mar

    La entrada es muy bonita, con ella te lleva a un día donde todos compartimos y aprendimos cosas del invierno.
    Fue un gran día, divertido, entretenido y lleno de emociones.
    Raúl muchas gracias por tu gran saber.🫶🏻☺️

    • Raúl Autor del artículo

      ¡Ay, cómo la entendemos! 🥶

      Por aquí andamos todos estos días que parecemos cebollitas con tantas capas, pero es que nuestra Pauli es de las nuestras: de las que prefiere el calorcito de la calefacción y los mimos a las corrientes de aire.🤪 🤪

  2. Noemí Moreno Postigo

    Que entrada tan bonita y que actividades tan chulas las de ese día.
    Todos disfrutamos mucho y aprendimos sobre el invierno

    • Raúl Autor del artículo

      ¡Qué alegría nos da leerte, Noemí! Nivel superado. 😉

      Al final, estas entradas son solo un trocito de cristal por el que las familias puedan asomarse a ver cómo sus criaturillas descubren el mundo.

      Gracias por estar ahí, siempre cerquita, Noe, y por formar parte de esta comunidad que aprende unida, haga frío o calor.

  3. Uxue López Mora

    Creo que el inconveniente de Uxue, es que no lleva en los genes las manualidades, jajajajjjaja 😜, doy fe, por eso se está pensando que puede hacer con la plasti.

    Gracias a todos por ser y estar.

    • Raúl Autor del artículo

      Casi terminamos el día con un dilema de los grandes: ¿el proyectil iba para el cámara, para la ventana, para Belén o para Maritere?
      La tentación de marcarse un pleno y que nadie se fuera a casa sin su «regalito» era muy, muy alta 🎳 Como diría Uxue:¡Si es que nos ponéis el peligro en bandeja!

      Bromas aparte, gracias de corazón por subirte a este barco de locuras, juegos y educación que montamos en el cole.
      Pero, sobre todo, gracias por ese comentario. Nos habéis dejado con una sonrisa de oreja a oreja y el ánimo por las nubes ☁️🌟

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