Fundado en el año 1933
Catorce de abril
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Nuestro colegio fue inaugurado en 1933. Ese mismo año empiezan a funcionar 18 nuevos colegios en la ciudad de Madrid. Todos estos forman parte de un proyecto de la II República por modernizar el país y acabar con el analfabetismo existente, posibilitando que todos los niños puedan ir al colegio. La mayoría de estos colegios son diseñados por el mismo arquitecto (Antonio Florez). El nuestro, debido a sus dimensiones y número de edificios, se convierte en el buque insignia de todos ellos, y es inaugurado por el mismísimo presidente, Niceto Alcalá Zamora, el día 6 de noviembre con el nombre de Catorce de abril, en honor a la fecha de proclamación de la II República en España.
En sus orígenes, el colegio tenía amplias y luminosas aulas con grandes ventanales orientados al norte para que la luz iluminase las aulas sin molestar, amplias galerías en cada planta por donde se pudieran mover los alumnos, jugar en los recreos o hacer otras actividades fuera de clase. Disponía de una casa para el conserje y su familia. Un enorme y luminoso patio por el que los niños podían moverse con libertad, una bien dotada biblioteca escolar, gimnasio, un edificio auxiliar con laboratorios, talleres y hasta una “piscina”. Contaba con médico y enfermera y personal auxiliar para los más pequeños y con un comedor donde los niños podían desayunar y comer, en muchos casos becados, y un equipamiento (muebles, material, etc.). También, contábamos con un “solárium” en la terraza del edificio auxiliar, donde los niños subían a tomar el sol, pues los baños solares moderados eran y son una buena terapia preventiva de enfermedades y una forma de fijar la vitamina D en el cuerpo. El colegio comenzó en su primer curso con 1.050 escolares organizados en 21 clases de 50 alumnos en cada una: 3 de párvulos, 4 de niños y niñas juntos (hasta 9 años), 7 de niños y 7 de niñas (de 10 a 14 años), de ellos 620 eran analfabetos. Y por las tardes acudían al colegio 150 adultos a estudiar.
En el verano de 1936 se produjo la sublevación militar que sumió a este país en una dictadura de casi 40 años. Esta cambio el nombre al colegio, que pasó a denominarse José Calvo Sotelo (en honor al político asesinado en los días previos al estallido de la Guerra Civil).Durante los años de la dictadura el colegio siguió impartiendo clases, acogiendo a miles de niños de Madrid. Sin embargo, los maestros que trabajaron en los primeros años del colegio fueron depurados y en algunos casos perseguidos. La pedagogía, que en sus orígenes se basaba en aplicar las ideas de la Institución Libre de Enseñanza, cambia por completo.
