DEPORTE PARA TOD@S. HACIA UNA IGUALDAD EFECTIVA

DEPORTE PARA TOD@S. HACIA UNA IGUALDAD EFECTIVA

Deporte para tod@s. Hacia una igualdad efectiva

Uno de los objetivos de la educación debe ser la modificación de ciertos estereotipos que están anclados en el subconsciente. Es el caso de la supuesta supremacía del hombre sobre la mujer que hemos heredado culturalmente y permanece incrustado en forma de “machismo latente”.

La Educción Física y el deporte son herramientas fundamentales  para actuar en favor de la igualdad de derechos y oportunidades  desde los centros escolares.

Podemos decir, que el deporte ha discriminado – y sigue hoy discriminando  de otras formas-  a la mujer. Sin embargo, también es verdad, que es  uno de los ámbitos donde antes se ha conseguido la concienciación y asunción del problema, y después, se han iniciado acciones concretas para avanzar hacia la igualdad. En la última década se ha conseguido un acceso progresivo de la mujer a la actividad física, un espectacular desarrollo del deporte femenino y numerosos éxitos deportivos relevantes obtenidos por mujeres extraordinarias. Prueba de ello, los éxitos conseguidos de las deportistas hispanas en los Juegos Olímpicos, – superando a los hombres en resultados-, o la incorporación de mujeres en todos los equipos partcipantes.

En el año 2006, la Asamblea General de la ONU invitó a los Estados Miembros, de forma específica, y por primera vez, a que pusieran en marcha programas de deporte que promovieran no sólo la igualdad entre los géneros sino también el “empoderamiento” de las mujeres. “El entendimiento de que los programas de deporte pueden constituir un medio importante para promover la igualdad entre los géneros ha seguido ganando terreno, en particular desde que se estableció el Año Internacional del Deporte y la Educación Física”.Las diferencias sociales entre géneros se han reducido precisamente por políticas de discriminación positiva, que han permitido un presente y, sobre todo, un futuro de igualdad más claro. El gran objetivo es precisamente llevar a nuestro ámbito, el educativo por medio del deporte,  las recomendaciones en políticas de igualdad que han nacido en instituciones supranacionales como la ONU, la UE, etcétera. Es verdad que esto no se ha trasladado de forma real y todavía hay un gran camino por recorrer, en especial, en el trato en los medios de comunicación, en el patrocinio de las empresas, en la asistencia de espectadores, en la valoración social de la práctica femenina, etcétera. Pero el avance es considerable y en la dirección adecuada. Las causas de que todavía el deporte femenino de alta competición no este a la altura en apoyos económicos está más relacionado con factores comerciales, publicitarios y de seguimiento popular y no porque no sea atractivo aunque esto también está cambiando.  Así, como las previsiones apuntan, son las mujeres el sector de población de mayor crecimiento en el consumo de deporte tanto televisivo como en directo, confirmando una tendencia que ya es realidad en la práctica de actividad física.

La participación en actividades físicas relacionadas con la salud, el ocio, la recreación, ha crecido espectacularmente y lo seguirá haciendo en el futuro. El aumento en número y variedad de las especialidades practicadas e incluso el acceso a muchas actividades consideradas netamente masculinas y vetadas hasta hora, ha permitido abrir un amplio abanico de posibilidades.

Además de tener los mismos derechos y oportunidades para realizar cualquier actividad,  desde mi punto de vista,  uno de los logros más importante conseguidos es un mejor y más fácil acceso de las mujeres al deporte, a la actividad física, al ejercicio, etc. y conseguir beneficiarse de los efectos positivos de estas prácticas . Igualmente se han derribado algunos mitos relacionados con la falta de fuerza, de capacidad o los mayores riesgo de lesiones  para ellas .

La coeducación está presente en nuestros centros escolares y no hay, o no debería haber, diferencias de programación y de actividades entre chicos y chicas. Los  entornos de la clase de Educación Física y el deporte,  son magníficos para una educación para la igualdad de género. Compartir, relacionarse, cooperar, jugar, competir, etcétera, conforman una atmósfera adecuada para que entre los alumnos y alumnas se fomente la convivencia y una percepción efectiva de la igualdad entre hombres y mujeres en la práctica deportiva.

La visibilidad social del deporte y su capacidad de movilización de las personas, debe ser utilizada como un magnífico vehículo para construir nuevas relaciones de igualdad, armonía y de equilibrio que pueden extrapolarse a otros ámbitos como la familia, el grupo de iguales, la relaciones de pareja, en el trabajo, etc. y avanzar en la verdadera igualdad, que no es otra que todos los seres humanos tenemos los mismos derechos, merecemos las mismas oportunidades y las administraciones tienen que propiciar y facilitar el disfrute efectivos de los mismos, corrigiendo por medio de leyes y el control de su cumplimiento que esto sea así. 

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EducaMadrid, Plataforma Educativa de la Comunidad de Madrid