El equipo docente preparó un conjunto de actividades con las que los estudiantes pudieron explorar la energía desde el punto de vista de la voz y el color.
Sesión 1: La voz y la emoción
En la primera sesión comenzamos con unas preguntas para romper el hilo: ¿Creéis que la voz transmite energía? ¿Cómo habláis cuándo os dirigís a alguien? ¿Habláis igual según vuestro estado de ánimo? ¿según el lugar dónde estéis? ¿Creéis que afecta nuestra postura corporal a la proyección de nuestra voz? Tras un pequeño debate los alumnos y alumnas se prepararon para sumergirse en un experimento. La mitad de los participantes tomó el rol de científico y la otra mitad se convirtieron en la muestra utilizada para la fase experimental. Se les entregó una lista de control a los científicos y científicas, con esa lista debían tomar buena nota de lo que observaban para poder después sacar sus conclusiones. Los estudiantes “muestra”, por su parte, tenían que simular emociones cambiando la entonación de su voz, la expresión de su cara y su postura corporal. ¿Queréis saber cuál fue el resultado del experimento? Para nuestra sorpresa las 8 emociones que se transmitieron fueron identificadas por nuestro jóvenes expertos, ¿buenos observadores o buenos actores? La respuesta a esta pregunta la dejamos para próximos experimentos.




Sesión 2: La forma de la voz
Para la segunda sesión se preparó una actividad donde los estudiantes exploraron la forma del sonido. Para empezar les lanzamos las siguientes preguntas: ¿Creéis que la energía de la voz tiene forma?. De tenerla: ¿Qué forma tendría?. Esto nos permitió introducir el concepto teórico del espectrograma, que les llevó a comprender que la información que nos permite conocer esta representación visual tridimensional del sonido de nuestra voz. Profundizaron en los conceptos de: amplitud, longitud de onda y frecuencia, como magnitudes inversas, y la forma de la onda (timbre). Todo ello utilizando la herramienta digital “Audacity”. Tras aprender cómo funciona este completo software hicieron un pequeño experimento: “aniquilación del sonido”, ¿podrá destruirse la energía del sonido y dejar de escucharlo? Si el sonido es una onda, ¿se podrá invertir o darle la vuelta?. La experimentación fue todo un éxito, nuestros pequeños consiguieron ¡destruir el sonido!. Cómo cierre de la actividad, cada uno de ellos pudo experimentar y conocer la forma de su voz.




Sesión 3: la frecuencia y amplitud de la voz
En la tercera sesión comenzó mostrando a los estudiantes dos vídeos impactantes. Vídeo de Highest Note Ever (G10) Georgia Brown con un récord mundial de rango vocal; y de una escena de la película Bohemian Rhapsody (2018) en el que puede ver la interpretación de Freddie Mercury, barítono natural cuya voz fue analizada ya que era única porque sus cuerdas vocales vibraban más rápido de lo habitual. Con estas impactantes voces les lanzamos la siguiente pregunta: ¿Qué características del sonido y nuestra voz están directamente relacionadas con la energía? ¿Todos emitimos la misma energía con nuestra voz?. Esto nos permitió introducir el concepto de amplitud y frecuencia. Utilizando la APP de Tuner T1 o Afinador T1, los estudiantes pudieron explorar la frecuencia y amplitud de la propia voz e identificaron su frecuencia y pudieron clasificarse como «tenor», «alto» o «soprano». Tras experimentar llegó el momento de poner en práctica los distintos rangos vocales identificados y lo hicimos lanzándonos a cantar en coro. La canción elegida: SIYAHAMBA, una canción zulú maravillosa que nuestros alumnos y alumnas interpretaron de maravilla.




Sesión 4: Los colores también tiene energía
Cómo cierre, en esta última sesión, les preparan una actividad doble. En primer lugar, les lanzamos las siguientes preguntas: Al alejarse de una fuente de sonido, ¿se recibe más o menos energía?. Tras un pequeño debate les invitamos a experimentar para decidir. Les enseñamos a medir decibelios y, divididos en equipo, tomaron muestras a diferentes distancias, de los decibelios de un determinado sonido. Esto les llevó a comprobar que la distancia si afecta a la energía del sonido pudiendo afirmar que “a mayor distancia de la fuente del sonido, menor será la energía recibida”. Para terminar les lanzamos una nueva pregunta: las frecuencias graves y agudas del sonido, ¿tienen equivalente en la luz? Tras un pequeño experimento pudieron comprobar que así es, que no solo tiene equivalente sino que el bonito arcoiris que vemos cuándo sale el sol tras una tarde de lluvia, nos da la clave de la frecuencia de los colores.









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