Organización del Centro

Nuestro instituto cuenta con una oferta educativa que abarca toda la ESO, casi todas las modalidades de Bachillerato, y varios ciclos formativos de grado medio y superior, en las familias de Electricidad y Electrónica y Administración.

La organización espacial de la oferta formativa tiende a separar, cuando es posible, a los cursos de una edad superior, como Bachillerato o Formación Profesional de Grado Superior.

Y establecemos una distribución de aulas que permita que los alumnos de la ESO puedan tener aula tecnológica al menos el 50% de las horas lectivas, y que el desplazamiento entre aulas sea mínimo, o se produzca durante el recreo, para disminuir la frecuencia de tránsito por los pasillos. Los alumnos deben ser responsable del material tecnológico que utilizan, registrando el estado en el que se han encontrado el puesto de trabajo.

Esta organización espacial y grupal se repite durante todo el curso para que los alumnos puedan organizarse en torno a una rutina. Solamente en circunstancias que permitan realizar actividades educativas especial se altera esa rutina (actividades extraescolares, estructuras de participación, actividades de centro como El Carnaval).

Cuando falta un profesor se pone una guardia para vigilar al grupo, y el profesor ausente tiene la responsabilidad de dejar trabajo para que realicen los alumnos durante la guardia. Solicitamos profesor a la Dirección de Área Territorial si la baja es prolongada.

El horario del centro en la ESO es de 8:30 h a 14:15 h, salvo un día a la semana que los alumnos tienen 7ª hora debido a que el centro tiene un proyecto propio de inglés, para reforzar, en una hora, el n.º de clases lectivas que reciben de esta materia.

El recreo es de 11:10 a 11:35 h, y los alumnos deben permanecer dentro del recinto escolar, en las zonas asignadas, salvo los alumnos de Bachillerato y Formación Profesional que pueden salir del centro. Durante el recreo los alumnos pueden hacer uso de la cafetería del centro.

La administración del centro se realiza a través de los órganos colegiados y unipersonales que marca la normativa (RD 83/1996). El claustro de profesores está compuesto por unos 115 profesionales.

Funcionamiento del Centro

Convivencia:

Para la aplicación de la convivencia la máxima premisa es la seguridad de los alumnos, y después el tratamiento educativo de distintos aspectos que afectan a los adolescentes.

El Decreto de la comunidad de Madrid por el que se establece el marco regulador de la convivencia para los centros docentes, recoge los derechos y deberes de los miembros de la comunidad educativa, así como las normas básicas del centro y los distintos procedimientos aplicables, todo ello con miras a la protección de los menores y a garantizar el buen funcionamiento de un centro tan grande. Por ejemplo, somos rigurosos en la prohibición del uso del móvil.

El Departamento de Orientación y Jefatura de Estudios organizan el Plan de Acción Tutorial, de forma que se puedan abordar, en cada nivel, temas recurrentes que preocupan a la sociedad y que generan dudas entre alumnos y familias (educación afectivo-sexual, riesgos de internet, redes sociales, protección de la identidad digital, primeros auxilios, orientación académica, resolución pacífica de los conflictos, medio ambiente, conocimiento y proyectos con el entorno local…).

Tratamiento de los conflictos:

A la hora de abordar los conflictos, el centro busca hacer partícipe a toda la comunidad educativa de la resolución de los mismos. Siempre buscando la protección de la víctima, pero tratando de educar, no solo a los implicados, sino al entorno.

Es frecuente el uso de la resolución pacífica a través de los mediadores del centro, profesores formados para abordar los principales conflictos que se suelen producir.

Cuando no se hace posible de otra forma, Jefatura de Estudios aplica el Decreto mencionado para aplicar sanciones, que habitualmente consisten en la permanencia en el centro fuera de su jornada lectiva, para realizar deberes en una sala supervisada.

Relación con las familias:

Desde que los alumnos son matriculados en el centro, proponemos a las familias tener una comunicación estrecha (desde una reunión individual a los pocos días de matricularse a la comunicación virtual), y trasladamos a los tutores y profesores en general la importancia de comunicar a los tutores legales las circunstancias educativas que afectan a los alumnos.

Las familias deben usar la aplicación Robles, así como conocer las claves del aula virtual de sus hijos, con el fin de hacer un adecuado seguimiento de la asistencia y la evolución académica. Tampoco olvidamos el uso de la agenda, sobre todo como herramienta de organización del alumno.